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Viernes 07 de Diciembre de 2007

Los "regalitos" de Obeid

Los problemas de tránsito en Rosario son realmente preocupantes, y el que no lo ve es un necio. Se podrá decir que es producto del explosivo aumento del parque automotor, pero también es consecuencia del pésimo comportamiento vial de los conductores y peatones, y de la falta de controles del municipio. Pero con decenas de asuntos que la Justicia santafesina sigue sin resolver (cárceles llenas de presos sin sentencia y causas que duermen en los cajones o se tramitan en cámara lenta, entre otros), llama poderosamente la atención que el nuevo procurador general de la Corte Suprema de la provincia de Santa Fe, Agustín Bassó, haya decidido arrancar públicamente su gestión (asumió el cargo hace tan sólo un mes) denunciando al municipio por el caos de tránsito en el microcentro...

Los problemas de tránsito en Rosario son realmente preocupantes, y el que no lo ve es un necio. Se podrá decir que es producto del explosivo aumento del parque automotor, pero también es consecuencia del pésimo comportamiento vial de los conductores y peatones, y de la falta de controles del municipio. Pero con decenas de asuntos que la Justicia santafesina sigue sin resolver (cárceles llenas de presos sin sentencia y causas que duermen en los cajones o se tramitan en cámara lenta, entre otros), llama poderosamente la atención que el nuevo procurador general de la Corte Suprema de la provincia de Santa Fe, Agustín Bassó, haya decidido arrancar públicamente su gestión (asumió el cargo hace tan sólo un mes) denunciando al municipio por el caos de tránsito en el microcentro. El martes pasado instruyó a la Fiscalía en turno de los Tribunales locales para que investigue si las autoridades municipales hacen respetar las normas vigentes amenazándolas con iniciarles una causa por incumplimiento de los deberes de funcionario público.

Desde el socialismo miran con muchísima desconfianza todo lo que venga de Bassó, ya que consideran que siempre ha actuado como un operador del peronismo en el ámbito judicial. Y agregan que en esta etapa el justicialismo le ha asignado un rol determinado, que es acicatear sobre algunos temas de la actualidad que puedan complicar la gestión de Lifschitz y Binner. Añaden que es un personaje con un perfil "muy grotesco" y que lejos de tener competencia en el tema del tránsito, lo del procurador es "una intromisión", "un exceso en el uso de su competencia". Tal es así que el intendente Lifschitz y sus principales espadas ya instruyeron a los abogados del municipio para que armen la defensa legal ante esta acusación.

Bassó surgió como procurador (jefe de fiscales) tras una polémica designación del gobernador Obeid tras la victoria de Binner el pasado 2 de septiembre. Recibió fuertes cuestionamientos del gobernador electo y de gran parte del arco político, de organizaciones de derechos humanos y de otras asociaciones intermedias. Fue criticado por haber sido juez de la dictadura militar y hasta se lo tildó de "apretador de jueces". Pese a esto la Asamblea Legislativa aprobó su postulación con los votos justicialistas.

Esta fue una de las imágenes que dejó Obeid como despedida. Un final de gestión que se centró en realizar nombramientos en distintas esferas del Estado provincial antes de la retirada y en bombardear a la opinión pública con una intensa campaña publicitaria que machaca sobre lo "brillante" que fue este gobierno. Son los "regalitos" que deja Obeid, y todo "sin aumentar ningún impuesto".

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