Ovación
Domingo 26 de Junio de 2016

Los Pumas se empantanaron en el barro y cayeron con Francia

No supieron encontrar alternativas de juego ante el mal estado del campo de juego y al planteo de Francia, que le asestó un duro 27-0.

El clima los superó, aunque no fue el único problema. Todo lo contrario. La lluvia y el estado del campo de juego conspiraron contra el rendimiento de Los Pumas, pero además el seleccionado argentino nunca supo encontrar alternativas de juego al barro, al agua y, sobre todo, al planteo francés. De esa manera, con condicionantes marcados desde lo contextual y con una llamativa ausencia de ideas para rebelarse ante semejante grado de ataduras, hubo una consecuencia lógica: derrota sin poder marcar ni un punto. El 27-0 que le asestó el conjunto galo, en el estadio de Atlético Tucumán, fue un auténtico sacudón, una señal de alerta, un llamado de atención que debe ser tenido en cuenta de cara a lo que resta de una exigente temporada de competencias internacionales.

Con este duro traspié, Los Pumas no pudieron cerrar la ventana de junio con todas victorias. Tras el triunfo sobre Italia en Santa Fe y sobre esta misma Francia el fin de semana pasado en Tucumán, no consiguieron una actuación de similares características.

Ayer, el representativo nacional lució totalmente maniatado. Sometido a la determinación, a la voluntad y a la inteligente lectura del juego que realizó Francia. Es que la visita, de principio a final del partido, nunca dejó crecer al equipo argentino, en ningún rincón del campo, desde ninguna faceta del juego. Lo atosigó, no lo dejó pensar y le propinó una barrida en cero que será difícil de olvidar.

Le complicó el scrum, le agregó la preocupación del line, lo lastimó con un juego más astuto, más agresivo, más acorde a su ritmo. Y, con ese ímpetu, que no había mostrado en el primer test, le quitó pelotas al local hasta reducirlo a kicks de emergencia, que tampoco servían para progresar. Así, con poca disponibilidad, con situaciones forzadas y reiteradas imprecisiones en el juego corto, y con tackles que se erraban increíblemente, el desarrollo desembocó inevitablemente en una angustiante caída.

No le salió nada a Los Pumas. No fue una cuestión sólo de actitud, fue una cuestión de juego. De impotencia. De sumatoria de errores. Nunca estuvieron cómodos, nunca entraron en partido ni siquiera pudieron esbozar una mínima chance positiva de funcionamiento. Por eso no pudieron marcar ni un punto. No tuvieron ni un penal a los palos. Fue un mal desempeño, en el que hay mucho mérito de Francia y una pobrísima tarde de los dirigidos por Hourcade.

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