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Sábado 22 de Marzo de 2014

Los problemas de infraestructura se llevan la agenda diaria de Educación

La ministra Claudia Balagué advierte que este será un año complejo para las licitaciones por el “marco inflacionario”.

Los problemas de infraestructura escolar son los que “más trabajo demandan” al Ministerio de Educación de la provincia. Al menos esto es lo que asegura la titular de la cartera educativa, Claudia Balagué: “Nos lleva muchísimo tiempo, más del que nosotros quisiéramos”. Y subraya, en charla con La Capital, que “este año es complejo en materia de licitaciones por el marco inflacionario”.

Arreglar los techos de las escuelas arrasados por las tormentas, sumar aulas para garantizar la extensión de la obligatoriedad escolar y el crecimiento de la matrícula, además de terminar obras eternamente inconclusas, todo eso y más se contabiliza en el rubro infraestructura.

Algunas realidades ganan la atención más que otras. Una es el ya inexplicable caso de la secundaria de Cabín 9, que hace 9 años que está por terminarse; otro, más reciente, el de la Primaria Nº 1.281 de Villa Gobernador Gálvez, que por falta de agua, luz, techos caídos y negligencia de funcionarios comenzó una semana más tarde las clases. Dos escuelas ancladas en zonas vulnerables, que en total suman a unos 3 mil alumnos afectados y sobre las que Balagué afirma que se está trabajando para darles una solución.

El tema es central en la charla dada el martes pasado en el espacio conocido como Zona de Aprendizaje y que el Ministerio tiene en Laprida al 1000, donde había un buen número de profesores, directivos y alumnos del nivel superior reunidos para discutir un borrador de los reglamentos que regulan la vida académica de los institutos.

—¿Qué tema le da más trabajo todos los días?

—Esto es de lunes a lunes, y la verdad es que son cualquier cantidad de temas, pero el que nos lleva muchísimo tiempo, más del que uno quisiera, es el de infraestructura.

—¿Habla de mantenimiento de las escuelas, construcción de nuevas aulas?

—Todo en general. Son casi 5 mil escuelas que hay que sostener. En este fin de año se dieron varios lugares con tornados, escuelas a las que las tormentas les habían llevado el techo entero. Hubo que correr para reponer y llegar a tiempo para el inicio escolar. Sacamos 8 millones de pesos del Fani (Fondo de Asistencia para Necesidades Inmediatas) para llegar rápido. También en avanzar en ampliaciones, donde la cuestión licitaciones está compleja porque las empresas tienen miedo a presentarse, miedo de perder con los reajustes de precios, que no lleguen a tiempo, además del marco inflacionario.

—¿Cuándo habla de infraestructura se refiere también a las obras para garantizar la obligatoriedad de la enseñanza?

—Sí. Y en eso estamos bastante bien. Desde 2007 hasta ahora hemos creado 281 secundarias orientadas y técnicas. En este nivel hemos hecho un avance muy interesante. Hablo de crear el nivel donde no había. A veces eran anexos o bien crearlos en localidades muy pequeñas que nunca habían tenido un secundario. Además de la ruralidad. Sumando todo eso son 281 nuevos secundarios desde 2007 hasta ahora. Hay que saber que entre 2008 y 2013, la matrícula aumentó un 3,6%. En escuelas públicas creció tres veces más que en privadas: 4,6 en públicas y 1,50 en privadas. Y el porcentaje de ingreso a primer año creció 6%. La cantidad de secciones aumentó un 16%. Es decir, además de nuevas escuelas, se crearon nuevas secciones dentro de escuelas secundarias ya existentes.

—En la meta nacional de ampliar la cobertura de la enseñanza están los jardines de infantes ¿Qué pasa con este nivel?

—Sí, estamos avanzando con los jardines con fondos nacionales que han sido destinados para esto. Por suerte, en general la demanda es grande en educación. Eso quiere decir que hay una preocupación real de la comunidad, de la gente, de las distintas localidades. También tenemos demandas de Eempas, de personas que quieren seguir sus estudios.

—Se habla de crear más jardines, ¿y se piensa la posibilidad de hacer obligatoria la sala de 4 años?

—Sí, es una de las posibilidades. Paulatinamente hay que ir ampliando los niveles de obligatoriedad. Soy partidaria de que la educación superior en algún momento sea obligatoria, ya sea universitaria o no universitaria. Pero no se puede trabajar de manera poco responsable. Hay que ir avanzando en los pasos que se puedan dar en la realidad. Todavía estamos trabajando muy fuertemente en el nivel secundario.

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