Policiales
Domingo 04 de Septiembre de 2016

Los objetos amados que ya no tendrá

La vida de Romina está atravesada por la historia de una Argentina casi invisible.

La vida de Romina está atravesada por la historia de una Argentina casi invisible. Cuando "Los gorditos" le robaron su casa por primera vez le llevaron un espejo, un objeto amado por ella. "Cuando tenía 16 años llegó a mi barrio Edgardo Rubén «El mono» Díaz, un hombre que había sido preso político. El me contó que en la tortura lo lastimaron y que no podía tener hijos. A partir de ese año pasó a ser mi padre del corazón. Me dijo muchas veces que estudiara y yo no quise, que tonta. Ese espejo era lo único que me quedó de él y aunque me mataran yo iba a tener ese espejo de nuevo. «El mono» murió hace poco y fue el abuelo de mis hijos y otro padre para mi", cuenta la mujer y la paz se instala en su cara.

   Pero no sólo ese hecho marcó la vida de Romina. "Mi madre se casó con un ex combatiente de Malvinas y este hombre al morir le dejó la pensión. Estando con él se compraron la casa de Villa Constitución y por las pensiones que mi madre cobra es que tenemos unos pesos para seguir. Tener ese lugar ayudó a mis hijos y mi madre a escapar de Tiro Suizo". Y concluye: "Estos pibes guardan armas por todo el barrio. Han matado gente y me sacaron todo. Los denuncié y me quieren matar, pero yo decidí que si me ponen seguridad vuelvo a mi casa de calle Anchorena", dijo convencida.


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