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Domingo 09 de Noviembre de 2014

Los números no tan blancos de Colectividades

Uno de los datos más difíciles de conseguir de la Fiesta de Colectividades es cuánto recauda cada stand. La pregunta incomoda y nunca encontró respuesta.

Uno de los datos más difíciles de conseguir de la Fiesta de Colectividades es cuánto recauda cada stand. La pregunta incomoda y nunca encontró respuesta.

   En esta edición número 30 de la fiesta más popular de la ciudad hay 37 colectividades que instalaron sus puestos para la venta de platos y bebidas típicas. Por noche recaudan una suma desconocida de dinero que, a juzgar por los tickets que se entregan en algunas de las cajas (muy alejados del ticket fiscal que exige la Afip), no se factura.

   Así, ese monto ingresa a las arcas de la colectividad, de donde sale también el dinero para pagar la instalación del stand (se calcula en unos 10 mil pesos), la luz, el gas y los dos adicionales de policía que debe tener cada sector.

   No se abona canon por el uso del espacio y la Municipalidad se hace cargo de engalanar la fiesta pagando los números artísticos que cada noche suben al escenario mayor. Ergo, más allá de los diez mil pesos de instalación y los gastos de los servicios e insumos, el resto es ganancia.

   Montar el evento le insume al municipio cerca de 4 millones de pesos. Volver a poner en condiciones el parque a la Bandera una vez que termine la fiesta, otro tanto.

   ¿Tan descabellado era que se pagara un peso por día para ingresar a la fiesta y con ese dinero se costeara en parte la reparación del parque una vez que se desmonten las carpas? La discusión ya se zanjó con el bono voluntario, que en la primera noche debutó con éxito. Se vendieron más de 2 mil y les permitieron a sus compradores acceder a viajes todo pago a Mar del Plata.

   También se sortearon vouchers para comer en los distintos stands. Lograr que las Colectividades colaboraran con esto tampoco fue tarea fácil para los organizadores.

   El debate sobre el pago o no de acceso a la fiesta abrió otro interrogante. ¿Es realmente el parque a la Bandera el lugar indicado para seguir realizando este evento?

   En esta trigésima edición el lema de la fiesta es “Una historia de convivencia”, esa acción que tanto viene declamando el municipio durante los últimos meses, cuando la violencia obligó al desembarco de fuerzas federales para “pacificar” los barrios.

   Así, para garantizar la convivencia debió cercar un amplio sector, colocar cámaras de seguridad y disponer de un amplio operativo de control.

Tal vez si empiezan a barajarse sitios más cerrados para montar la feria, como podría ser el predio de la ex Sociedad Rural o el hipódromo, no insumiría tantos gastos de logística.

   Es más, el hipódromo suele utilizarse para grandes recitales y la afluencia de público no molesta tanto a los vecinos. En el parque a la Bandera no son pocos a los que se les hace complicado llegar a sus hogares durante diez días.

   Pero así están las cosas. La trigésima edición del evento llegó con recaudaciones misteriosas y discursos encendidos a favor de la gratuidad del acceso. A muchos de los que pronuncian esos discursos habría que recordarles que en los dominios de sus líderes políticos la mayoría de los festivales son pagos.

   El debate pasará hoy a un segundo plano, ya que la atención se la llevarán las bellezas que subirán al escenario mayor para la elección de la reina. Y ya se sabe que esta ciudad es famosa precisamente por eso: la belleza de sus mujeres, por lo que se descuenta que la nueva soberana será por demás de bonita.

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