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Domingo 21 de Septiembre de 2008

Los navegadores vuelven al frente de batalla

Hasta hace algún tiempo, Microsoft parecía darle poca importancia a su archipopular navegador web Explorer. Recién cuando Mozilla Firefox se insinuó como competidor serio, el Explorer se renovó a la versión 7 y tiene en beta su actualización más nueva. Pero Google, en absoluto silencio, sacudió el mercado y lanzó Chrome.

Hasta hace algún tiempo, Microsoft parecía darle poca importancia a su archipopular navegador web Explorer. Recién cuando Mozilla Firefox se insinuó como competidor serio, el Explorer se renovó a la versión 7 y tiene en beta su actualización más nueva. Pero Google, en absoluto silencio, sacudió el mercado y lanzó Chrome.

Por estos días, todo internet está hablando de Chrome. Una búsqueda arroja nada menos que 109 millones de páginas hacen referencia al nuevo navegador web de Google. Cuando se especulaba que la empresa de Sergei Brin y Larry Page podría aparecer con un sistema operativo propio, la movida fue impensada aunque bastante más lógica: ¿qué mejor para Google que tener un navegador propio, optimizado para la inmensa oferta que tiene en la web?

No hay números concretos, pero se cree que bastante más de dos millones de personas descargaron Chrome en su primer día en la web. Nadie sabía con certeza cómo funcionaba pero, como solían decir algunos vendedores callejeros, "lleva marca, lleva calidad".

Chrome es muy rápido (su motor V8 para JavaScript es realmente veloz, aunque Mozilla asegura que su nuevo modelo Firefox va a incluir el TraceMonkey, que promete que será "un rayo"), consume muy pocos recursos (sólo derrotado por Opera 9.5, un navegador altamente recomendable), tiene una interfaz muy simple y es por demás estable. Además, si una página se cuelga sólo hay que cerrar esa ventana y el resto sigue en pie. También permite la navegación por pestañas en modo oculto, de manera que las páginas visitadas no vayan al historial.

Pero todavía tiene aspectos por mejorar para derrotar a sus competidores. No acepta extensiones (plugins) más allá del Flash, Acrobat, QuickTime y algunos otros, por lo que en este sentido Firefox y Opera son muy superiores. Todavía es muy nuevo y la mayoría de los sitios web no están optimizados para Chrome. También Firefox lo vence en cuanto a los estándares web, las "reglas" de diseño para internet. Y, además, Chrome no tiene lector de RSS y aún carece de versiones para Linux y Mac.

También tiene algunos bugs (errores de programación) y algunos usuarios ya descubrieron ciertos agujeros de seguridad. Y, otra vez, el fantasma que antes acechaba a Microsoft y ahora apunta a Google: las acusaciones de monopolio.

Todo esto para decir que:

  • Firefox probablemente sea el más versátil.
  • Chrome es muy rápido y simple.
  • Opera es el que consume menos recursos de la PC.
  • Explorer es el más difundido, lo que obliga a los diseñadores a pensar sus páginas para el navegador de Microsoft. Es decir, la mayoría de los sitios se ven bien y trabajan adecuadamente en Explorer, pese a que no respeta demasiado los estándares web (obtiene apenas 21 puntos sobre 100, según algunos testeos).
  • Safari (el navegador de Apple) tiene habilidades como convertir los textos en audio o reconocimiento de voz, además de ser uno de los que más respeta los estándares web.

Lo cierto es que la salida de Chrome hizo mucho ruido en la web y Microsoft no se va a quedar de brazos cruzados. Mucho menos Firefox, siempre bien dispuesto al cambio y en constante crecimiento en el mercado. La guerra de los navegadores recién empieza y es una buena noticia.

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