Policiales
Domingo 26 de Junio de 2016

Los mataron a tiros en venganza por los delitos que cometieron sus hijos

En los últimos 3 años al menos nueve padres fueron acribillados a modo de revancha por crímenes atribuidos a sus descendientes.

En rigor, la única causa que progresó con detenidos fue la del ataque a la familia César, en la que llegó a estar acusado el propio Ariel "Guille" Cantero. Sin embargo, los sospechosos que quedaban imputados recibieron la falta de mérito por falta de evidencias. Excepto Walter Sauco, que había sido desvinculado antes y 18 meses después, en febrero pasado, fue asesinado luego de que el Ford Focus en el que iba fuera atravesado por 30 disparos en Francia al 5500, a menos de diez cuadras de donde ocurriera el sangriento episodio por el que había estado preso.

También por el crimen de Bassi padre hubo dos detenidos: "Diablito", liberado por falta de pruebas; y Javier "Javito" Monzón, asesinado de 18 balazos tras quedar desvinculado de la investigación. Antes de ser detenido, el pibe de 19 años había sido blanco de feroces balaceras.

Por denunciarlos. Pero no todos los asesinatos contra padres de personas vinculadas con hechos delictivos han sido relacionados con Los Monos y el crimen del "Pájaro". El 19 de diciembre de 2014 fue asesinado Aldo Acosta, de 58 años y padre de Norma, quien denunciara públicamente a Luis "Pollo" Bassi como responsable de un hecho anterior a la sangrienta saga de venganzas que desató el crimen de Cantero: el incendio intencional en la alcaidía de Jefatura del 12 de abril de 2013. En ese episodio murieron tres reclusos, entre ellos el ex marido de Norma, Miguel Angel "Japo" Saboldi, detenido en el fraudulento operativo policial a "la narcochacra de Alvear". Aldo Acosta recibió seis balazos 9 milímetros en una zona de quintas de Villa Gobernador Gálvez cercana al Fonavi Guereño. En ese ataque también fue gravemente herido su hijo Anselmo, de 15 años. Ambos habían llegado hasta allí para ver el lugar donde les habían ofrecido un trabajo de jardinería.

"¿Por qué lo mataron si nunca jodió a nadie?", se preguntaban en el barrio de Aldo mientras Norma volvía a incriminar a la familia Bassi. Dos meses después fueron imputados como partícipes del homicidio los hermanos Osvaldo "Popito" y Claudio "Polo" Zalazar. Y en abril pasado fue imputado Damián "El macri" Bassi, sindicado por el hijo de la víctima de haber conducido el auto en el que iban los tiradores.

Este año también hubo otros asesinatos que tuvieron como víctimas a personas cuyos hijos están mencionados en enfrentamientos de bandas.

Rivalidades. El barrio Municipal de Grandoli y Lamadrid, donde la violencia recrudeció en los últimos meses en virtud de una puja entre gavillas que dirimen sus diferencias a tiros en la calle y sembrando crímenes ha sido escenario de los últimos homicidios.

Mariela Griselda Miranda, de 35 años, fue asesinada el pasado 18 de marzo en la puerta de una casa de Ayacucho y Uriburu. La balearon desde una moto. Vecinos atribuyeron el crimen al enfrentamiento entre "Los Funes", hijos de la víctima, y "La banda de Alexis", hijo de Roberto "Pimpi" Caminos, líder de la barra brava de Newell's asesinado en 2010.

Según diera cuenta este diario, el conflicto entre Alexis y los Funes se remonta a julio de 2013 cuando fue baleado el departamento de esta familia, hecho por el cual fue denunciado el hijo de Pimpi. Y en los últimos meses, al parecer, recrudeció el enfrentamiento con más balaceras, varias de ellas mortales.

También el crimen de Nora Graciela Oroño, ocurrido el miércoles pasado cuando fue a abrir la puerta de su casa de pasillo de Regimiento 11 al 87 bis puede ser vinculado con alguna venganza relacionada con actividades de sus hijos. La mujer de 54 años fue asesinada de siete balazos por un hombre que segundos antes había tocado el timbre.

"Fue un ajuste o nada, nunca lo voy a saber. ¿Cuánto hace que los pibes del Municipal andan por acá? ¿Por qué no los encuentran?", se preguntó el viudo de Nora, para agregar que la mujer no tenía por qué ser el blanco del ataque: "Podría haber muerto cualquiera (de quienes estaban en la casa). El que abría la puerta era cadáver".

Sí pudo haber sido un ajuste en venganza contra sus hijos, horas después del asesinato trascendió que uno de ellos con antecedentes por robo, Marcelo, había sido asesinado el 21 de enero de 2013. En tanto, otro hijo de la víctima, Gerardo, fue detenido el 14 de marzo de 2014 en una casa de Uruguay al 3900 donde buscaban a un miembro de Los Monos pero terminaron hallando 16 kilos de cocaína.

En ese procedimiento también fueron detenidas dos mujeres, hermanas de Matías Hernán Franchetti, apodado "Cuatrero" y asesinado de ocho disparos el pasado 7 de junio en la puerta del estadio de Newell's. Ese joven de 23 años estaba sindicado como líder de una facción de la barra brava lerprosa y también había cumplido una condena en Portugal en el marco del caso "Carbón blanco", que investigó el tráfico de casi mil kilos de cocaína a España.

En ese marco, los pesquisas no descartaban que Nora haya sido asesinada como vuelto por algún otro hecho delictivo en el que haya podido estar involucrado algún familiar.

Poco común. Si bien las venganzas están entre los móviles habituales de los homicidios mencionados, no es habitual que las víctimas sean los padres de aquellos contra quienes se establecen las represalias. Y no deja de llamar la atención que estos casos ocurran en el marco de la creciente violencia que en los últimos años se ha apoderado de las calles rosarinas. Será el tiempo el que determine si esto se trata de una nueva forma de revancha, de justicia por mano propia en el mundo del hampa o de cuentas pendientes y puntuales entre determinadas familias.

En rigor, la única causa que progresó con detenidos fue la del ataque a la familia César, en la que llegó a estar acusado el propio Ariel "Guille" Cantero. Sin embargo, los sospechosos que quedaban imputados recibieron la falta de mérito por falta de evidencias. Excepto Walter Sauco, que había sido desvinculado antes y 18 meses después, en febrero pasado, fue asesinado luego de que el Ford Focus en el que iba fuera atravesado por 30 disparos en Francia al 5500, a menos de diez cuadras de donde ocurriera el sangriento episodio por el que había estado preso.

   También por el crimen de Bassi padre hubo dos detenidos: "Diablito", liberado por falta de pruebas; y Javier "Javito" Monzón, asesinado de 18 balazos tras quedar desvinculado de la investigación. Antes de ser detenido, el pibe de 19 años había sido blanco de feroces balaceras.

Por denunciarlos. Pero no todos los asesinatos contra padres de personas vinculadas con hechos delictivos han sido relacionados con Los Monos y el crimen del "Pájaro". El 19 de diciembre de 2014 fue asesinado Aldo Acosta, de 58 años y padre de Norma, quien denunciara públicamente a Luis "Pollo" Bassi como responsable de un hecho anterior a la sangrienta saga de venganzas que desató el crimen de Cantero: el incendio intencional en la alcaidía de Jefatura del 12 de abril de 2013. En ese episodio murieron tres reclusos, entre ellos el ex marido de Norma, Miguel Angel "Japo" Saboldi, detenido en el fraudulento operativo policial a "la narcochacra de Alvear". Aldo Acosta recibió seis balazos 9 milímetros en una zona de quintas de Villa Gobernador Gálvez cercana al Fonavi Guereño. En ese ataque también fue gravemente herido su hijo Anselmo, de 15 años. Ambos habían llegado hasta allí para ver el lugar donde les habían ofrecido un trabajo de jardinería.

   "¿Por qué lo mataron si nunca jodió a nadie?", se preguntaban en el barrio de Aldo mientras Norma volvía a incriminar a la familia Bassi. Dos meses después fueron imputados como partícipes del homicidio los hermanos Osvaldo "Popito" y Claudio "Polo" Zalazar. Y en abril pasado fue imputado Damián "El macri" Bassi, sindicado por el hijo de la víctima de haber conducido el auto en el que iban los tiradores.

   Este año también hubo otros asesinatos que tuvieron como víctimas a personas cuyos hijos están mencionados en enfrentamientos de bandas.

Rivalidades. El barrio Municipal de Grandoli y Lamadrid, donde la violencia recrudeció en los últimos meses en virtud de una puja entre gavillas que dirimen sus diferencias a tiros en la calle y sembrando crímenes ha sido escenario de los últimos homicidios.

   Mariela Griselda Miranda, de 35 años, fue asesinada el pasado 18 de marzo en la puerta de una casa de Ayacucho y Uriburu. La balearon desde una moto. Vecinos atribuyeron el crimen al enfrentamiento entre "Los Funes", hijos de la víctima, y "La banda de Alexis", hijo de Roberto "Pimpi" Caminos, líder de la barra brava de Newell's asesinado en 2010.

   Según diera cuenta este diario, el conflicto entre Alexis y los Funes se remonta a julio de 2013 cuando fue baleado el departamento de esta familia, hecho por el cual fue denunciado el hijo de Pimpi. Y en los últimos meses, al parecer, recrudeció el enfrentamiento con más balaceras, varias de ellas mortales.

   También el crimen de Nora Graciela Oroño, ocurrido el miércoles pasado cuando fue a abrir la puerta de su casa de pasillo de Regimiento 11 al 87 bis puede ser vinculado con alguna venganza relacionada con actividades de sus hijos. La mujer de 54 años fue asesinada de siete balazos por un hombre que segundos antes había tocado el timbre.

   "Fue un ajuste o nada, nunca lo voy a saber. ¿Cuánto hace que los pibes del Municipal andan por acá? ¿Por qué no los encuentran?", se preguntó el viudo de Nora, para agregar que la mujer no tenía por qué ser el blanco del ataque: "Podría haber muerto cualquiera (de quienes estaban en la casa). El que abría la puerta era cadáver".

   Sí pudo haber sido un ajuste en venganza contra sus hijos, horas después del asesinato trascendió que uno de ellos con antecedentes por robo, Marcelo, había sido asesinado el 21 de enero de 2013. En tanto, otro hijo de la víctima, Gerardo, fue detenido el 14 de marzo de 2014 en una casa de Uruguay al 3900 donde buscaban a un miembro de Los Monos pero terminaron hallando 16 kilos de cocaína.

   En ese procedimiento también fueron detenidas dos mujeres, hermanas de Matías Hernán Franchetti, apodado "Cuatrero" y asesinado de ocho disparos el pasado 7 de junio en la puerta del estadio de Newell's. Ese joven de 23 años estaba sindicado como líder de una facción de la barra brava lerprosa y también había cumplido una condena en Portugal en el marco del caso "Carbón blanco", que investigó el tráfico de casi mil kilos de cocaína a España.

   En ese marco, los pesquisas no descartaban que Nora haya sido asesinada como vuelto por algún otro hecho delictivo en el que haya podido estar involucrado algún familiar.

Poco común. Si bien las venganzas están entre los móviles habituales de los homicidios mencionados, no es habitual que las víctimas sean los padres de aquellos contra quienes se establecen las represalias. Y no deja de llamar la atención que estos casos ocurran en el marco de la creciente violencia que en los últimos años se ha apoderado de las calles rosarinas. Será el tiempo el que determine si esto se trata de una nueva forma de revancha, de justicia por mano propia en el mundo del hampa o de cuentas pendientes y puntuales entre determinadas familias.


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