Escenario
Lunes 03 de Octubre de 2016

Los Magazine, el mimo que jerarquiza el camino recorrido y siempre es bienvenido

La clásica distinción que entrega anualmente Carlos Bermejo estuvo dedicada a la música. El detrás de escena de una fiesta con sello propio

Quizá algunos tomen como excesivo nombrar a los Magazine como un clásico de la ciudad, porque no es un Central-Newell's ni es el Monumento a la Bandera. Pero no hay un rosarino que no conozca el valor de los Magazine. Más allá de que no sea ni un Martín Fierro o un Konex, el Magazine apunta a jerarquizar el camino recorrido, y ya tiene precio específico propio, adentro y afuera de la ciudad. Por eso una figura de la talla de Susana Rinaldi no pudo ocultar las lágrimas al recibir el Oro y una estrella de la actuación como Graciela Borges hasta postergó una función de teatro para dar el presente en Punta Barranca. El Magazine cumplió 24 y ya prepara su fiesta del cuarto de siglo. Como bien dice Carlos Bermejo, el mentor de esta distinción, "no es un premio, es un mimo". Y las caricias, sobre todo en estos tiempos violentos, siempre son bienvenidas.

"Un poco de silencio, chicos, que ya volvemos al aire. ¿Graciela, estás cómoda? ¿Susana, todo bien?", decía Bermejo, en uno de los cortes. Ya eran más de las 12 de la noche, todavía algunos estaban disfrutando el sabroso postre helado y más de uno se le acercaba a la bella Laura Fidalgo para hacer una selfie. Ese clima distendido fue una constante en la fiesta ofrecida el viernes en el coqueto salón de zona norte. Y quizá sea el secreto del éxito de los Magazine, esa calidez que baja del escenario, desde la buena onda de Carlos y Gachi Santone, y se retroalimenta desde las mesas para que, en definitiva, traspase la pantalla y el ritual se repita año a año.

Y lo bueno es que más allá del brindis, de las risas y la lógica cuestión frívola que puede rodear este tipo de encuentros, también hubo tiempo para la reflexión. "En tiempos de todos contra todos, donde el ropaje de periodista sirve para segundas intenciones, viva el periodismo rosarino", dijo Lucas Ameriso, de La Capital y LT3, tras recibir su Magazine. A su turno, Beatriz Priotti, de La Ocho, dedicó el premio para los colegas "con quienes libramos muchas batallas que tienen que ver con la fuente laboral". En tanto, Daniel Santoro, periodista de investigación, dijo que "hay que comprometerse a reducir los niveles de pobreza" y levantó un cerrado aplauso.

No faltaron los momentos emotivos, arriba y abajo del escenario. Como cuando Graciela Borges la fue a abrazar a la mesa a la Tana Rinaldi, a quien le confesó públicamente que "cada vez que te escucho cantar no puedo parar de llorar", o cuando, con genuina humildad, el director de cine y teatro Oscar Barney Finn destacó que "uno es lo que los otros permiten que uno sea" y agradeció que el Magazine le llega cuando "todo está por hacerse y acá comienza otra vez el camino".

El momento más divertido vino por Monchi Balestra: "Cuando era muy joven decía en radio barbaridades de vos, qué boludo,te pido mil disculpas", le dijo con Magazine en mano a Charly Bermejo, quien no podía parar de reírse.

El cierre llegó con La Tana Rinaldi y su Magazine de Oro. En calidad de vicepresidenta de la Asociación Argentina de Intérpretes, dedicó el premio a "los creadores y compositores que trabajan por una música argentina mejor". Y su tango a capella coronó la noche, esa que, como cita Bermejo, tuvo "más estrellas que en el cielo".

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