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Lunes 01 de Agosto de 2011

Los límites de un tópico

Los guionistas de Hollywood parecen coincidir una y otra vez sobre los mismos temas o hacerlo sobre relatos muy similares, aunque los presupuestos pueden limitar las aspiraciones.

Los guionistas de Hollywood parecen coincidir una y otra vez sobre los mismos temas o hacerlo sobre relatos muy similares, aunque los presupuestos pueden limitar las aspiraciones. Lo curioso es es que esa coincidencia se da en tres de los estrenos que desembarcan hoy en los cines rosarinos.

Esos filmes, al mismo tiempo, parecen interpelar al cuarto estreno inspirado en un superhéroe fundacional de la historieta estadounidense. "El laberinto" y "Loco y estúpido amor" giran en torno a cuestiones similares. La primera lo hace en tono de tragedia y la segunda de comedia ligera. Las familias que protagonizan esas películas viven en barrios suburbanos, felices y con relaciones perfectas, y un día todo estalla en pedazos.

Algo parecido ocurre en "Aprender a vivir", donde claramente desde el afiche se interpela al "sueño americano", una expresión contemporánea al período que evoca "Capitán América", cuando el "sueño" estaba en construcción.

Julianne Moore, protagonista de "Loco y estúpido amor", tiene dos grandes películas en su haber en las que el eje era la crisis de aquel sueño: la pesadillesca "Lejos del paraiso" y "Mi familia", que protagonizó junto a Annette Bening.

Ryan Gosling, compañero de elenco de Steve Carell en "Loco..." fue el protagonista de "Blue Valentine", una película de bajo presupuesto y grandes aspiraciones sobre el fin del amor que siguió desde el realismo más duro la línea ácida que trazó Todd Solondz en "Felicidad" sobre las relaciones afectivas. Esa película, a su vez, adelantó los tópicos de la políticamente incorrecta "Belleza americana". La diferencia una vez más fue la modestia o la generosidad del presupuesto. 

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