Megacausa lavado
Lunes 24 de Octubre de 2016

Los lazos de imputados por estafas con la escena local del narcotráfico

Con detalle, los investigadores explican en esas relaciones el origen de los flujos de dinero que mueven hacia otros imputados.

Leandro "Lelo" Pérez fue socio de Ariel Spadoni, dueño de una agencia de motos rosarina, condenado por traficar 1.200 kilos de cocaína a Portugal. Maximiliano González de Gaetano, secretario de un gremio sin afiliados, tuvo dos sociedades con Luis Medina, el empresario narco asesinado en diciembre de 2013. Cuando la policía allanó una de esas empresas en el centro de Rosario los recibió un chico de 19 años que les apuntó con un arma de fuego no registrada. Era el hijo del sindicalista.

En la resonante causa por fraude inmobiliario y lavado de activos hay un detallado capítulo reservado a Pérez, dueño de Reina Automotores y conocido por su relación con la vedette Vicky Xipolitakis, y a De Gaetano, secretario general del Sindicato de Monteros. Los investigadores consideran que ellos juegan un papel esencial en la red de once implicados y les imputan ser los engranajes para que el segmento superior de la red, los empresarios, capten fondos del narcotráfico. Esta imputación ya produjo una atronadora polémica el día en que se pidieron las prisiones preventivas que, finalmente, la jueza Mónica Lamperti asignó a nueve acusados.

El fiscal Sebastián Narvaja dijo que el dinero que fluyó a través de estos dos acusados hacia los empresarios Marcelo Jaef, Pablo Abdala y Jorge Oneto no puede sino ser dinero sucio. Y se propuso explicar por qué lo más lógico es que ese dinero tenga origen narco. En este tramo de la pesquisa fue decisivo el aporte de la Procuraduría de Criminalidad y Lavado de Activos (Procelac), organismo federal que aportó profesionales para esta causa.

Que los empresarios sean responsabilizados por captar fondos del narcotráfico hace saltar de sus sillones a las defensas. Estas señalan que la acusación no tiene el menor acervo probatorio y que, si lo hubiera, debería investigarlo la Justicia Federal.

Vínculos. "¿Cómo se conectan estas redes con Los Monos? A través de gente que detenta bienes de alto valor, no tiene actividad lícita respaldatoria y está vinculada a delitos previos como el narcotráfico", sostuvo Narvaja en la audiencia de hace seis días, y vinculó a Pérez y De Gaetano con reputados actores del mundo narco rosarino: Guille Cantero, Luis Medina y Fabián Spadoni, entre otros.

"Que se queden tranquilas las defensas. No tenemos filmados a los imputados comiendo con Guille Cantero y planeando la apropiación de un campo. Pero tenemos a Pérez y de Gaetano con vínculos claros con Cantero. Estas personas exteriorizan propiedades de alto valor, caballos de carrera, viajes al exterior, vehículos de alta gama que no se corresponden con su perfil patrimonial declarado. Esos son los indicios que tenemos que acreditar para demostrar que estas personas participan de una actividad como la narcocriminalidad". Según dijo esos son criterios objetivos de la doctrina de lavado aceptada "por la jurisprudencia argentina". Primero la acusación explicó el perfil de Lelo Pérez.

Reina Automotores. Los fiscales dijeron que Pérez ponía en contacto a la red de estafas inmobiliarios con los empresarios y que derivaba hacia éstos fondos para el lavado de activos de otro origen. También cita autos vendidos a través de Reina Automotores que aparecen en la causa 913/12, conocida como Causa Monos.

Entre estos vehículos aparece un Mini Cooper dominio GAI 619, con seguro y boleto a nombre de Juan Domingo Ramírez, imputado como miembro de Los Monos. También un Audi A4 FMC 937. Su titular registral es Gino Valente, que declaró que se lo vendió a Francisco Rocich a través de Reina. En la cuenta del Sindicato de Monteros surgen movimiento de cheques en forma contemporánea cobrados por Néstor Valente (padre de Gino). El mismo auto aparece con un boleto de compraventa transferido a Edgardo Andrés Fernández, alias "el Gitano Andrés", implicado en el homicidio de Diego Demarre cuyo móvil fue vengar la muerte del "Pájaro" Claudio Cantero.

La misma agencia vendió un Mini Cooper GOQ 193 que aparece en la causa 913/12 como auto de Monchi Cantero. Al igual que un Citroën C3 patente GXW 479 y un Honda Civic GMX 918 incautados a Ramírez.

Gervasio. Gervasio González, de estrecha confianza de Pérez, trabajaba en la concesionaria de Omar Buselato. Este aparece en la causa Monos como quien le vendió el fondo de comercio al "Gitano" y luego volvió a comprárselo. González también aparece en escuchas entre Emanuel "Ema" Chamorro y Jesica Lloan, ambos procesados por narcotráfico. Esto es por la venta de un Peugeot 207 y la posibilidad del cambio de un Renault Clio "por un auto con papeles" a través de Gervasio.

De la pesquisa actual surge que Gervasio vende autos en "Palabra Santa SRL" una sociedad conformada por Lelo Pérez y otro. Es decir administra vehículos, compras, ventas, coordina con los empleados y con Pérez, apareciendo como su persona cercana. Gervasio realizó en 2015 visitas reiteradas al pabellón 7 de la cárcel de Piñero registrándose como amigo. Por entonces allí estaban Chamorro, Guille Cantero, Ariel "Viejo" Cantero, Gitano Fernández y Ramírez.

Otro vínculo con el mundo narco que se atribuye a Pérez es que fue socio en la firma Repuestos Exclusivos SRL con Ariel Spadoni, condenado por narcotráfico e implicado en la causa Carbón Blanco, en la que se traficaron mil kilos de cocaína a Portugal y España, lo que le valió sentencia a Patricio Gorosito, fundador del club Real Arroyo Seco.

Ingresos. Palabra Santa SRL se inscribió en Afip el 27 de mayo de 2015, la misma fecha que el empresario bursátil Jorge Oneto compra el campo de 124 hectáreas en Villa Amelia apropiado por los estafadores. Oneto le transfiere a Palabra Santa un departamento en la torre Aqualina como parte de pago del campo. En todos los períodos fiscales mensuales (doce meses) esta sociedad registra más compras que ventas salvo en abril de 2016. Son ventas por 300 mil pesos y compras por un millón, es decir, deficitaria. La única vez que vende una cantidad sustancial es porque De Gaetano le inyecta fondos en efectivo a Pérez con los que Palabra Santa compra una Toyota Hilux por 780.600 pesos.

La actividad lícita declarada por Pérez se limita a la participación societaria en Palabra Santa y Araca Corazón SRL que no tiene movimientos importantes. Con estas sociedades deficitarias o sin actividad, dijo el fiscal en las audiencias, Pérez se las arregló para tener un piso en la torre Aqualina, una casa en Funes, propiedades en el centro, autos de alta gama, dos locales en avenida Pellegrini y hacer viajes constantes a Europa, Estados Unidos y México.

Sindicalista. González de Gaetano vive en Rosario y su única actividad lícita es como titular del Sindicato de Monteros, un gremio con sólo 62 afiliados sin aportes registrados y con domicilio social en Necochea. Los únicos movimientos de la cuenta del sindicato la hacen el imputado y su hijo Juan. Sin embargo, el gremialista tiene en Pueblo Esther una propiedad y una quinta de una hectárea, dos casas de categoría, un stud con tres caballos de carrera y dos departamentos en el centro de Rosario.

Uno de esos departamentos, en San Lorenzo 1067, era la sede de Yasmin SRL y Lumed 20/11 SRL, sociedades de Luis Medina y Daniela Ungaro. Los partes de los allanamientos de ese departamento tras el crimen de Medina en 2013 indican que al irrumpir los policías "un chico de 19 años sin antecedentes les apuntó con un arma que no estaba registrada". Del expediente judicial surge que el joven en cuestión era el hijo de De Gaetano quien ese día se presentó como dueño del inmueble.

Por otra parte, en el allanamiento de Rueda 1889 de Juan Domingo Ramírez se secuestró un Ford Focus Trend JRL 082 y documentación. Del estudio de títulos surge que estaba a nombre de Pablo Fernández quien había efectuado una denuncia de venta a De Gaetano. También está acreditado que este último cambia cheques con el oficial Juan José Raffo, policía en disponibilidad y a juicio como miembro de Los Monos.

Resortes. Por no tener actividad económica lícita que respalde su gran flujo de gastos y por sus notorias relaciones con actores del narcotráfico local, los fiscales dijeron que Pérez y De Gaetano son resortes activos del lavado de flujos narcos. Entre ambos, dijo en la audiencia del martes último, había intercambio cotidiano de efectivo y cheques; planificación de maniobra fraudulentas y de lavado; encuentros casi cotidianos y más de 2.800 llamadas en tres años y tres meses, a un promedio de más de dos por día.

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