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Sábado 23 de Mayo de 2015

Los investigadores y el rescate del Congreso de los Pueblos Libres

Las nuevas miradas historiográficas sobre el proyecto artiguista exigen adecuar la educación a esa identidad regional.

"Es fundamental entender el artiguismo porque de otra manera no comprenderíamos el origen mismo de las provincias del litoral, nacidas al calor del fuego federal. Esta temática debe ser tratada con profundidad en todas las escuelas", dice Oscar Daniel Cantero, historiador misionero que participó el pasado jueves 14 y viernes 15, en las"Jornadas de los Pueblos Libres, realizadas en Posadas.

El encuentro fue convocado en el marco del bicentenario del congreso que José Gervasio Artigas reunió el 29 de junio de 1815, en Arroyo de la China (hoy Concepción del Uruguay, Entre Ríos). Representantes de los territorios que hoy ocupan Uruguay, Entre Ríos, Corrientes, Misiones, Córdoba y Santa Fe, participaron de ese congreso del que pocos habla la historia. Representantes que no concurrieron al encuentro en la Casita de Tucumán (1816), una año antes ya querían declarar la independencia y organizar un gobierno federal. Pero, esas ansias por la soberanía no seducía al centralismo porteño, que aún estudiaba el sistema que defendiera mejor sus intereses económicos.

miradas distintas. Pablo Camogli, historiador misionero y coordinador de las jornadas, explica que el encuentro fue pensado para "compartir un espacio destinado a debatir, analizar y resignificar la experiencia artiguista y el rol de los guaraníes. Contamos con un plantel heterogéneo de participantes par sumar más miradas para repensamos la lucha encabezada por Artigas y Guacurarí, desde ópticas diversas".

Agrega que intervinieron "disertantes con distintas trayectorias, desde historiadores académicos, como Ana Ribeiro o Alfredo Poenitz, hasta historiadores que transitan la difusión, como Hernán Brienza, Gabriel Di Meglio o Pacho O'Donnell; además de periodistas, cineastas, sindicalistas y escritores. Esta gama de profesiones permitió abordar el objeto de estudio desde distintos ángulos, lo que enriquecieron los debates".

Las jornadas fueron organizadas por el Ministerio de Coordinación de Gabinete de Misiones, la Secretaría Estratégica del Pensamiento Nacional y la Facultad de Humanidades y Ciencias Sociales de la Universidad Nacional de Misiones.

Nueva mirada. "El aporte de estas Jornadas es dejar una huella. Para la Facultad de Humanidades de Misiones, en donde se realizaron las mismas y en donde se forman los futuros docentes en historia de la provincia. Además, el sistema educativo misionero tiene el enorme desafío de adecuar sus contenidos a la nueva mirada historiográfica que, hasta hace poco tiempo, casi que no figuraba en programas escolares", remarca Camogli, licenciado y profesor de historia, autor de libros sobre batallas como la de Malvinas (2007) y la Asamblea del año XIII (2013), entre otros.

"Hay una tarea importante para la educación, el de ver si puede adoptar estos valores federales, igualitarios, revolucionarios que tuvo la Liga de los Pueblos Libres, y hacerlos propios para devolverlos como educación para las futuras generaciones", resalta.

"Por otro lado, —agrega— el origen de los invitados permitió revisar la forma en que cada historiografía provincial construyó una interpretación sobre el pasado común. Aportaron su visión provinciana a la cuestión, lo que redundó en la posibilidad de contar con una conclusión general capaz de abrazar a todos esos matices".

Sobre esa conclusión tras las jornadas, afirmó: "Concluyeron con una fuerte certeza: la de estar transitando por un camino correcto en la reivindicación de la experiencia artiguista y del pueblo guaraní y misionero que se alzó en armas para defender su autonomía y su libertad. Ahora se debe continuar por esa senda del rescate histórico, pero sin caer en mitologías vacías de contenido, sino en un procedo de profundización que le dé sustentabilidad en el tiempo a esta historiografía revisionista".

También participaron Julio Sotelo (Paraguay), Camilo Gómez y Juan González (Corrientes) y Magdalena Escurdia, Graciela Cambas y Oscar Cantero (Misiones), Francisco Senegaglia (Entre Ríos), Javier Gortari (rector de la universidad misionera) y Ricardo Forster (Ministerio de Coordinación de Gabinete), entre otros.

proyecto igualitario. Daniel Cantero, docente en historia de la Universidad Nacional de Misiones y del Instituto Superior de Formación Docente Paulo Freire, de Jardín América, señala que "hay que romper la falacia que indica que en 1810 nació una Argentina criolla. Ni siquiera existía la Argentina: se originaron múltiples proyectos de organización. Y por otro, si bien la revolución nació en la elite criolla, la sociedad era mucho más diversa y multicolor, con mestizos, negros y pueblos originarios que entregaron su vida persiguiendo la construcción de un mundo más justo, más democrático y más igualitario".

Cantero indica que el encuentro fue "una experiencia inolvidable y el reencontrarme con compañeros de ideales. Desde los estrictamente académico, fue una experiencia muy rica, por intercambiar ideas con especialistas a los que no siempre resulta fácil reunirse".

El misionero, junto al prestigioso historiador Jorge Machón, investigaron con rigor la vida del guaraní Andrés Guacurarí, el ahijado de Artigas que con su tropa guaraní defendió al territorio de las invasiones portuguesas, paraguayas y porteñas, además de llegar a ser comandante general de Misiones y de Corrientes. La difusión de las obras de ambos investigadores son base de muchos trabajos que desarrollaron esa historia, la que llevó a que, post mórtem, Guacurarí fuera recientemente declarado "Héroe Nacional" y "General de la Nación".

Sobre su presentación en las jornadas, Canteros, señala. "Me centré en la figura del máximo caudillo misionero; busqué darle a su figura una dimensión más general, ubicarla en el contexto revolucionario de la época y también en la saga de los comandantes guaraníes. Existieron muchos, y muy meritorios, pero, al tratar de identificar semejanzas y particularidades, la figura de endurecido se muestra como la más importante, incluyendo en su forma de manejar el poder elementos propios no sólo del mundo guaranítica, sino también de las nuevas formas de poder propias del mundo criollo".

En Santa Fe. Cantero también rescató la memoria de Tomás Campbell, irlandés y Comandante General de la Marina de la Liga Federal y del mestizo Javier Sití, sucesor de Guacurarí. Ambos también lucharon en apoyo de Estanislao López, contra las tropas porteñas que invadieron el territorio santafesino para impedir que la provincia fuera artiguista.

Una batalla cultural

El cineasta correntino Camilo Gómez, resaltó en su disertación que en su ciudad “las familias poderosas no perdonan aún hoy que Guacurarí haya sido comandante general de la región, reintegrara tierras a los naturales y retornara a los cabildos y asambleas como forma organizativa”. 
  El director de “Buscando al comandante Andresito” (2013), remarcó: “Ya en 1814, naturales de la región marcharon a su capital para exigir un congreso popular. Eran poblaciones eran muy artiguistas”.
  Explica que hoy: “En la costanera sur de Corrientes, el complejo escultural sobre Guacurarí y sus lugartenientes (18 metros de altura y 15 toneladas de hierro), inaugurado el 29 de junio de 1814, fue una construcción colectiva e intervino la agrupación Cultura Vallese y vecinos que donaron elementos de hierro para fundirlos en la obra”
  “Estamos en una batalla cultural para recuperar el proyecto histórico”, advierte el realizador egresado de la Universidad Nacional de la Plata, director de las series “El Señor de los Pájaros”, “Isidro Velazquez. La leyenda del último zapucay” y la serie de TV Payé para la televisión digital: “Paraná, historias de un río”, nominada recientemente para el Martín Fierro Federal, categoría series de documental.

Del saber erudito a la divulgación

Sobre la divulgación de las nuevas investigaciones, la docente e investigadora uruguaya Ana Riveiro, indica “que la distancia entre las instituciones que atesoran de manera erudita el saber y la divulgación en el texto escolar, varía según el país y las épocas. Las áreas  académicas son más anquilosadas, pero no las investigaciones en  universidades”.  Agregó que “el bicentenario mueve al mundo académico, viajamos, nos conocemos e intercambiamos trabajos. ello simplifica la divulgación y hay un trasvase”. La autora de “El caudilo y el dictado” y “Los muy fieles”, advierte que “si bien pertenezco al mundo de la historia pura y dura, tengo también el honor de trabajar en divulgación”.

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