Escenario
Domingo 21 de Agosto de 2016

Los estrenos de la cartelera bajo la lupa de Escenario

Los personajes de "Dolores" hablan poco, gesticulan menos, se comunican con la mirada y las acciones antes que por las palabras.

"Dolores", una heroína singular

Calificación: ***. Intérpretes: Emilia Attías, Guillermo Pfening, Mara Bestelli, Roberto Birindelli, Felipe Flossdorf, Mateo Flossdorf y Manuel Vicente. Dirección: Juan Dickinson. Género: drama. Salas: Del Centro y Showcase.

Los personajes de "Dolores" hablan poco, gesticulan menos, se comunican con la mirada y las acciones antes que por las palabras. Sólidamente construidos por el guión y con una precisa y muy ajustada dirección de Juan Dickinson, narran la historia de una familia descendiente de escoceses. Los trama se centra en Dolores, a cargo de Emilia Attías, que regresa desde Escocia a la estancia de su cuñado (Guillermo Pfening) luego de la muerte de su hermana. Los acompañan Mara Bestelli como la cuñada de Dolores y Roberto Brindelli, en el rol de un estanciero vecino. El director impuso a los cuatro, pero sobre todo a los tres primeros, un estricto control sobre su expresividad y la valoración de cada palabra.

   Con sobriedad describe el clima familiar y las decisiones arriesgadas que tomará Dolores en esa casa que es y no es suya, y también las dificultades de la relación con su cuñado que se remonta a una década atrás y la inminente ruina económica. Con un estilo clásico, sin sobresaltos, una estructura sólida, un diseño de arte que reconstruye el ambiente de la década del 40 con la Segunda Guerra como telón de fondo, "Dolores" tiene como protagonista a una heroína que usa sus herramientas -belleza, inteligencia, persuasión- para recomponer la decadencia y restablecer los lazos familiares de una manera muy personal en personajes paralizados por los conflictos.

Por Rodolfo Bella
"El pulso", zombies tecnológicos
Calificación: ***. Intérpretes: John Cusack, Samuel Jackson, Isabelle Fuhrman, Clark Sarullo y Owen Teague. Dirección: Tod Williams. Género: ciencia ficción. Salas: Hoyts, Monumental, Showcase y Village.
Cuando en 2006 Stephen King escribió su novela "Cell", la telefonía móvil ya llevaba cerca de tres décadas en el mercado. King, un escritor con una imaginación prodigiosa para encontrar el terror allí donde parece que nunca puede ocurrir nada ?un hotel, un cementerio, un pueblo tranquilo- encontró inspiración en el potencial de conectar el mundo a través de un aparatito en apariencia inocente. Lo demás fue ingenio para ver cómo esos usuarios absortos podrían ser víctimas y protagonistas de nada menos que un apocalipsis.
   Esta vez, y en la adaptación al cine de la novela de King que se conoce con el título de "El pulso", los zombies llegan en versión tecnológica. El filme tiene a dos protagonistas excluyentes, John Cusack, también productor, como un escritor que está a punto de reencontrarse con su hijo, y Samuel Jackson. Juntos intentan rescatar a un adolescente y escapar de los infectados por un pulso que llega a través del celular y que los convierte en asesinos y en una especie de manada de descerebrados. Allí la película gana unos puntos, al introducir la paranoia siempre vigente de la tecnología y la forma en que podría afectar a la sociedad, y una amenaza que llega a las personas a través de un dispositivo que según el filme usan seis billones de personas en todo el mundo y que las controla y las transforma en algo que no son.
Por Rodolfo Bella
"No me mates", la marca de los golpes
“No me mates” toma como punto de partida la historia de Corina Fernández, que se convirtió en un emblema de la violencia de género y de la lucha contra el femicidio en la Argentina. Durante 17 años, Corina sufrió todo tipo de maltrato y humillaciones por parte de su marido. Ella lo denunció 80 veces ante la Justicia, pero sus reclamos cayeron en la nada y la violencia y el hostigamiento del ahora ex esposo recrudecieron. El drama estalló cuando él le pegó tres tiros a Corina en plena calle, mientras ella salía del colegio de sus hijas, y ella milagrosamente sobrevivió. La película del director Gabriel Arbós es un docudrama poco logrado. El realizador mezcla una extensa entrevista con Corina con dramatizaciones que sirven para ilustrar el relato. El testimonio de Fernández es realmente potente, pero la recreación de su vida es tan esquemática como elemental. Entonces se establece una grieta entre la riqueza del testimonio y la puesta en escena, que es muy pobre. La película tiene un formato más periodístico y televisivo que cinematográfico. El enfoque y el testimonio son muy valiosos, pero el que vaya a buscar una buena película sobre este tema —tan actual como profundo y complejo— se va a encontrar con un producto muy diferente.
Por Carolina Taffoni

Comentarios