Escenario
Domingo 15 de Mayo de 2016

Los estrenos de la cartelera de cine bajo la lupa de Escenario

"45 años", como dos extraños, "Hijos nuestros", por un gol en el alargue, "Caída del cielo", romance en picada.

"45 años", como dos extraños

Calificación: ****. Intérpretes: Charlotte Rampling, Tom Courtenay, Dolly Wells, Geraldine James, David Sibley, Sam Alexander y Richard Cunningham. Dirección: Andrew Haigh. Género: Drama. Salas: Cines del Centro.

Una carta basta para demoler la estabilidad de 45 años de convivencia. Y todo ocurre en una semana. Este planteo, que en las manos de otro director podría haber sido el punto de partida para un melodrama convencional, en las de Andrew Haigh se transforma en una especie de explosión controlada que solo deja secuelas a quien la padece. Una pareja de clase media y sin hijos, a sus casi 70 años, está a punto de celebrar sus 45 años de matrimonio, pero una carta dispara al corazón de ese equilibrio. Allí le informan al marido que una mujer, el gran amor de su juventud que murió congelada al caer en una grieta, fue hallada seis décadas después.

   En días sucesivos todo lo que parecía sólido comienza a desvanecerse y a generar dudas, recelos, silencios. El filme, por el cual Charlotte Rampling ganó el Oso de Plata a mejor actriz en el Festival de Berlín y aspiró a un Oscar, muestra de forma pausada, con elegancia narrativa y economía de gestos tanto del director, como del guión y los actores, cómo una pareja que cree conocerse, también puede comprender que en el fondo siguen siendo dos extraños. Las metáforas delicadas y perturbadoras, la sobriedad al abordar la madurez, entre la intensidad de "Amour" y la precisión de Bergman, así como la estructura del relato, transforman a "45 años" en una conmovedora reflexión el amor, el tiempo y su deriva.

Por Rodolfo Bella

"Hijos nuestros", por un gol en el alargue
Calificación: ***. Intérpretes: Carlos Portaluppi, Ana Katz, Daniel Hendler, Germán Da Silva. Dirección: Juan Fernández Gebauer y Nicolás Suárez. Género: Drama. Salas: Showcase y Village.
El fútbol es la ley de la selva, dice Hugo, un taxista gruñón, con sobrepeso y una pasión: la redonda. Hincha de San Lorenzo, el tipo respira fútbol tanto como frustraciones. Y aunque el equipo de sus amores le regala alegrías en lo deportivo, eso no alcanza para que en su cara se le dibuje una sonrisa. En medio del hastío de su trabajo, un día conoce a una pasajera que le mueve algo: Silvia. Ella es separada, le interesa el budismo y hace viandas todo el día para sobrevivir y que no le falte nada a su hijo. Es en ese pibe donde Hugo encuentra un espejo donde reflejarse. Un espejo que le devuelve una imagen soñada de su adolescencia, pero también le remueve ese camino trunco que tuvo en su época de futbolista profesional. Los directores Juan Fernández Gebauer y Nicolás Suárez lograron ingeniosos momentos de humor basados en la imaginación del personaje, que logran desdramatizar el derrotero de Hugo, otra gran composición de Carlos Portaluppi. Ana Katz, como Silvia, da el tono justo de su rol, y aporta su frescura expresiva, sobre todo en los diálogos con Hugo. El amor es una figura omnipresente, pero corrido del centro de la escena. Los dos buscan una compañía, pero no necesariamente una pareja. El final, sin moño, muestra que tanto en el fútbol como en la vida, siempre hay revancha.
Por Pedro Squillaci

"Caída del cielo", romance en picada
Calificación: **. Intérpretes: Muriel Santa Ana, Peto Menahem, Sebastián Wainraich.
Dirección: Néstor Sánchez Sotelo. Género: Comedia romántica. Salas: Hoyts, Monumental y Village.
Cuando el amor irrumpe de manera inesperada sólo quedan dos opciones: huir o amar. Y es en esta disyuntiva en la que entran Julia (Muriel Santa Ana) y Alejandro (Peto Menahem), los protagonistas de esta comedia romántica atípica dirigida por Néstor Sánchez Sotelo ("Testigos ocultos", "Los nadies").
La historia comienza por un hecho disparatado: Julia cae -literalmente- desde el piso de arriba en el patio de Alejandro y a partir de este accidente, la vida de estos vecinos que pisan los 40 empiezan a cobrar sentido. Ambos están transitando una crisis existencial, mientras que ella está desocupada y recién separada de su ex pareja, él tiene una vida solitaria, chata y vacía, por lo que este "accidente" los sacude de su zona de confort.
Algunos de los puntos más fuertes del filme son la interpretación de sus protagonistas -que logran gran empatía con el espectador- y el imperio de su cruda y triste realidad, sin forzar a que las escenas parezcan de "película", sino más bien escenas muy pequeñas. Aunque la debilidad de la película radica en la pobreza de su guión, que por momentos tambalea, confunde y se queda a medio camino sin lograr momentos de intensidad.
Por Luciana Boglioli

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