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Miércoles 04 de Marzo de 2009

Los dos fracasos de Google

Google consiguió rápidamente consagrarse como el buscador indiscutido de internet. Desde entonces, el monstruo no hizo más que ramificarse y expandirse en todas direcciones. Muchos de sus nuevos productos también se consolidaron, pero Google también demostró que no todo lo que toca se convierte en oro.

Google consiguió rápidamente consagrarse como el buscador indiscutido de internet. Desde entonces, el monstruo no hizo más que ramificarse y expandirse en todas direcciones. Muchos de sus nuevos productos también se consolidaron, pero Google también demostró que no todo lo que toca se convierte en oro.

Google Video intentó competir con YouTube, precursor en esto de permitir a los usuarios compartir sus videos con otros navegantes. Pero la guerra duró menos de dos años: en octubre de 2006 Google se dio por derrotado y compró YouTube por 1.650 millones de dólares. Por estos días, Google Video funciona casi como una subsidiaria de YouTube y ya advirtió que en poco tiempo más dejarán de aceptar nuevos videos.

Los más felices de esta historia son los tres muchachos que crearon YouTube, que hoy apenas si superan los 30 años y son dueños de una cuenta bancaria envidiable. Pero si bien es cierto que Google tuvo que tirar a la basura su proyecto propio y se vio obligado a pagar una cifra descomunal por adquirir la competencia, YouTube sigue siendo el sitio líder indiscutido en videos de intercambio.

Lo que no acepta discusiones es que Knol es el gran fracaso de Google. Fue lanzado en julio de 2008 como la más temida competencia de Wikipedia, ya que apuntaba directamente al talón de Aquiles de la famosa enciclopedia colaborativa: la credibilidad. Knol también es alimentada por los usuarios (sólo hay que tener una cuenta de Google), pero cada "enciclopedista" crea su propia entrada sobre el tema que elija y pone su credibilidad en juego.

Esa fue precisamente su mayor debilidad: hay cientos de artículos sobre los mismos temas, entradas repetidas con notables diferencias entre una y otra. La verdad es que el trabajo colaborativo le reportó a Wikipedia excelentes resultados: siempre hay alguien dispuesto a corregir los errores en los que puede incursionar un artículo.

Pongamos un ejemplo: Barack Obama. Es difícil dar con un artículo confiable sobre el presidente de Estados Unidos en Knol. De hecho, hay 491 entradas que se refieren a él, entre las cuales hay no menos de cuarenta biografías. Incluso una de ellas lleva por título " Barrack Obama"... Y hay muchas que dicen que se trata de un senador que se candidatea a presidente.

En la versión en inglés de Wikipedia hay una sola entrada sobre Obama, con una biografía de treinta páginas, información sobre su actividad hasta febrero de 2009, más de 25 vínculos externos y 217 referencias sobre las que se basaron para escribir el artículo, lo que redunda en una mayor confiabilidad. Y esto sólo en la versión en inglés de Wikipedia, que ya cuenta con 264 idiomas.

Hagan la prueba: busquen un jugador de fútbol o una ciudad en el propio buscador de Google. Por ejemplo, "Cristian Fabbiani": el primer resultado que ofrece Google es un vínculo a la entrada de Wikipedia, y ni noticias de Knol. O "Rosario Argentina": otra vez, el primer link lleva a Wikipedia, y nuevamente Knol brilla por su ausencia.

Sigamos con el ejemplo de Rosario: sólo se necesitan dos clics para encontrar todos los detalles de la ciudad. Por el contrario, no pude dar con ninguna entrada en Knol que hable de Rosario. Intenté llegar a través de la búsqueda de "Argentina", pero solamente encontré un vínculo a la provincia de Santa Fe que lleva a... Wikipedia.

Además, muy poca gente consulta Knol. La entrada sobre Argentina tiene la paupérrima cifra de 258 visitas. La versión en español de Wikipedia sobre Rosario fue consultada 4.853 veces sólo en febrero pasado, mientras que 176.828 navegantes visitaron el artículo sobre Argentina en el mismo mes.

Wikipedia no tiene nada que temer. En seis meses, Knol sólo pudo sumar 100 mil artículos, y además es difícil llegar hasta la información buscada, la cual en la mayoría de los casos muy poco confiable. Wikipedia ya tiene doce millones de entradas y no es fácil encontrar errores.

¿Peligra la supremacía de Google en internet? De ninguna manera. Pero es tranquilizador saber que también el gigante puede tener pasos en falso. De otra manera, Google iría en un inevitable camino a monopolizar toda la información que hay en la web.

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