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Jueves 27 de Junio de 2013

Los diálogos, el eje clave de la historia

La búsqueda del romanticismo a ultranza, ése que chorrea miel por los cuatro costados...

La búsqueda del romanticismo a ultranza, ése que chorrea miel por los cuatro costados, desvía a guionistas y realizadores de una de las herramientas clave para que el amor fluya: el diálogo. Y Richard Linklater, autor de las tres películas de esta saga, no sólo se animó a contar uno de los pocos relatos de amor en la historia del cine con los mismos protagonistas y a lo largo de 18 años, sino que hizo hincapié en el ida y vuelta que debe tener un vínculo afectivo para cristalizar una relación. Linklater arriesgó en la primera película, en el encuentro en Viena de Celine y Jesse, siguió por el mismo camino y fue aún por más cuando ambos se reencuentran en París, y ahora, en Grecia, vuelve a apostar al diálogo como llave para abrir las puertas de la reflexión. Pero lo jugoso de esta saga es que no siempre esas charlas se asocian a frases para cambiar el mundo, que sería toda una tentación para cualquier realizador o autor de los libretos. Muchas de esas conversaciones atraviesan costados superfluos (al menos aparentemente) y si no lo son disparan pocos puntos de vinculación. En "Antes de la medianoche" hay una escena que tiene 14 páginas de diálogo ininterrumpido, en el que las temáticas van del temor de Jesse de perder a su hijo en un aeropuerto a las complicaciones de Celine de continuar su carrera como activista ecológica. En otra escena de la película que se estrena hoy se animan a hablar de los sueños, pero no de los destinados a ser una mejor persona o los que apuntan a concretar un deseo largamente anhelado en el mundo terrenal, sino de los sueños inocentes, asociados con la infancia, y también con la búsqueda hacia lo desconocido. Nadie tiene la receta para llevar adelante una pareja y que se mantenga el mismo nivel de amor y pasión a lo largo del tiempo. Mucho menos hay métodos para contar en pantalla grande este tipo de relaciones. Lo cierto es que Richard Linklater, gracias a su paciencia para elaborar esta historia, y al aporte de los actores protagonistas en los guiones de las últimas dos películas, logró darle a esta saga un pulso de intimidad único. Así como es único e indescifrable el universo de la pareja.

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