Edición Impresa
Sábado 03 de Mayo de 2014

Los desafíos de la agroindustria

La recaudación por las retenciones desde el año 2002 llegan a u$s 70 mil millones. Sin embargo, poco volvió al sector.

L

a producción actual de granos en Argentina se estima fluctuará en torno a los 100 millones de granos.

Si bien se esperaba una mayor oferta para este ciclo, los problemas de sequía a la hora de la siembra de los granos gruesos y posteriormente el exceso hídrico hacia la cosecha, lamentablemente postergó la posibilidad de alcanzar un volumen récord.

Esta situación se viene manifestando en las últimas cinco campañas, en las que, o bien por recortes en el área sembrada o bien por limitantes climatológicas, nos encontramos estancados en torno a ese volumen.

No obstante, el mayoritario destino de estos granos y sus derivados al exterior, permite en un marco de precios sostenidos, un ingreso de divisas por exportación muy significativo que alivia el permanente drenaje de dólares.

El total a exportar tanto como materia prima como de producto elaborado supera las 70 millones de toneladas, nivel similar al registrado en el último trienio.

Cotizaciones. Los precios medios de exportación se mantienen en valores muy altos, con niveles cercanos a los 440 dólares la tonelada. Recordemos que sólo una década atrás la cotización media del complejo sólo alcanzaba los 170 dólares por tonelada, de allí el marcado crecimiento de los ingresos totales por este concepto.

El valor total de las exportaciones del sector superará en el corriente ciclo los 30.800 millones de dólares, es decir aproximadamente el 40 por ciento de los ingresos totales de todas las exportaciones argentinas.

Complejo sojero. De ellos, el aporte mayoritario lo hace la soja y sus derivados. El 77 por ciento de ese total, es decir cerca de 23.700 millones de dólares es de soja, su aceite, biocombustible y harinas.

Si comparamos los ingresos de este oleaginoso respecto del ciclo anterior, el incremento supera los 2.000 millones de dólares.

Ello pone de manifiesto la fuerte dependencia que hoy en día tenemos del cultivo de la soja, no sólo en relación a su masiva siembra (el 60 por ciento del área sembrada se dedica a este oleaginoso) sino también a los ingresos por exportación que contribuye.

El otro aspecto fundamental para las arcas del país, lo constituyen los derechos de exportación.

Así, el sector granario genera aproximadamente 9.100 millones de dólares por ese concepto.

Recursos fiscales. Si esta cifra la relacionamos con el valor de las exportaciones, podemos inferir la tasa media de este tributo, la cual oscila en torno al 30 por ciento, es decir que aproximadamente un tercio de lo generado por el sector primario tiene por destino final el fisco local.

En ese esquema también es relevante el aporte de la soja con sus derivados, quien tributa más de 7.500 millones de dólares es decir un 83 por ciento del total percibido.

Si se acumulara lo recaudado desde el ciclo 2001-2002, es decir cuando se volvieron a aplicar estos impuestos, los cuales sufrieron sucesivos ajustes a lo largo de la última década, el valor total superaría los 70.000 millones de dólares.

Lamentablemente es muy poco lo que regresó al sector como mejoras para agilizar y eficientizar la comercialización granaria.

En tal sentido, si sólo se hubiese invertido el 15 por ciento de ese total en obras de infraestructura y logística, se contaría hoy con rutas más modernas y seguras y con una capacidad de almacenamiento acorde con las necesidades actuales.

Comentarios