Policiales
Martes 13 de Septiembre de 2016

Los delitos por los que apuntan a los efectivos

El primero de los casos juzgados ocurrió el 29 de marzo de 2014. Los acusados son Daniel Farini, Guillermo Ruiz Díaz y Víctor D'Angelo.

El primero de los casos juzgados ocurrió el 29 de marzo de 2014. Los acusados son Daniel Farini, Guillermo Ruiz Díaz y Víctor D'Angelo. Dos policías del Comando Radioeléctrico detuvieron en Espinoza y Casal a un hombre con una pistola Glock. Uno de los policías del operativo declaró que sus colegas de la 19ª intentaron convencerlo de "cambiar el fierro" por ser un arma codiciada. El se negó y dio cuenta a la fiscal Gisela Paolicelli, quien dejó preso al acusado.

Luego al detenido le exigieron 3 mil pesos para liberarlo y convencieron a su madre para que buscara tres testigos para contar una historia falsa: que el muchacho había sido desarmado al defender a su novia de tres asaltantes y que éstos, al verlo, arrojaron el arma en una plaza. Esa historia le contaron a otro fiscal, Carlos Sorrentino, para que le otorgara la libertad al dueño de la Glock.

u El mismo mes dos muchachos (A. y M.) fueron baleados al salir de un cumpleaños en Seguí y Espinillo. Los trasladaron al Hospital Carrasco y hasta allí fueron a buscarlos los policías para exigirles dinero. "Me engrillaron. Me querían inventar una causa. Me dijeron que era un hijo de puta y un caco y que preparara la plata o si no quedaba preso", contó uno de ellos. Luego los policías buscaron a un sindicado por ese ataque. Se llevaron preso a este hombre y le incautaron una moto Honda. Recién lo soltaron cuando la familia pagó 28 mil pesos por su libertad. Nada figuró en el acta. Por estos delitos fueron implicados Ruiz Díaz, Farini y Galván.

u En otro caso, Ruiz Díaz, Farini, Bustos y D'Angelo fueron acusados de extorsionar al dueño de un almacén que funcionaba dentro de su casa, en Campbell y Maradona. No quedó claro si lo inspeccionaron por la venta de carne, de yogur en mal estado, de medicamentos o por carecer de habilitación municipal. Su dueño, nacido en la selva paraguaya, se vio forzado a pagar 12 mil pesos.

u Por último, los cuatro policías varones fueron acusados de un hecho del 26 de junio de ese año. Un vecino de Garzón al 3600 chofer de la empresa Quilmes fue acusado de conducir un Ford Focus que supuestamente protagonizó una persecución policial hasta que chocó y sus ocupantes escaparon. Lo llevaron preso a la 19ª, sufrió apremios y su hermano pagó 5 mil pesos para liberarlo.

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