La ciudad
Domingo 04 de Septiembre de 2016

Los corralones municipales están al límite por más controles y multas más caras

El municipio detectó que los rosarinos tardan cada vez más días en retirar sus rodados. Lo vinculan a penas que subieron 30 por ciento en 2016.

Esta semana el municipio intensificó los controles locales para combatir la inseguridad e incrementó las remisiones al corralón de motos y autos que en lo que va del año ya superaron 15 mil vehículos. Pero, por el aumento de las multas de tránsito, que acumula un 30 por ciento en lo que va del año, los rosarinos demoran cada vez más el retiro de los vehículos en infracción y los depósitos municipales están al límite. "Antes en promedio los conductores tardaban una semana en sacar sus vehículos, ahora lo hacen a los diez y hasta quince días", precisó el secretario de Control y Convivencia Ciudadana, Gustavo Zignago.

   El funcionario admitió que una de las hipótesis que manejan vincula la morosidad con el alza de las sanciones económicas, atada a la evolución del precio de la nafta y al contexto de pérdida de poder adquisitivo por la crisis.

   Zignago reconoció que esta situación "obliga al municipio a diagramar una logística especial. Tras los operativos de fiscalización en la calle, cuando hay autos en infracción hay que acordar entre los inspectores (que dependen de la Secretaría de Control y Convivencia) y los encargados de los corralones (bajo la órbita de la secretaría de Gobierno) dónde hay lugar y cuándo se pueden remitir los rodados".

   El panorama podría complicarse en el corto plazo. La semana pasada la Intendencia intensificó los controles en la vía publica, en respuesta a los reclamos contra la inseguridad surgidos de la masiva marcha del jueves 25 de agosto.

   En pocos días se registró un fuerte aumento de las remisiones al corralón de motos y autos. En los primeros 8 meses del año ya se enviaron a los depósitos municipales más de 15.000 vehículos (ver aparte).

   En paralelo, en lo que va del año las multas de tránsito subieron más de un 30 por ciento. Esto ocurrió porque, de acuerdo a la normativa vigente, las faltas se cobran de acuerdo a la evolución del precio de la nafta súper.

   En Rosario, desde hace casi tres años que la sanción de las infracciones viales se determina según "unidades fijas" (UF), cuyo valor equivale al precio de venta al público de un litro de nafta súper, la más barata del mercado (YPF).

   Las penalidades mayores recaen sobre las faltas más graves: alcoholemia positiva, participar de carreras o "picadas", cruzar con semáforo en rojo, exceso de velocidad, funcionar como remís ilegal o por conducir teniendo una inhabilitación definitiva.

   En esos casos, que corresponden a multas que van de 150 a 500 UF, los montos actuales oscilan entre un mínimo de 2.983 y un máximo de 9.645 pesos.

   Esos montos actualizados impactaron en los bolsillos de los rosarinos. Y muchos comenzaron a demorar el pago de las multas, indispensable para poder retirar el vehículo en infracción de los corralones.

   "Desde hace unos meses estamos notando esta nueva tendencia", confió el secretario Zignago. "Antes, la demora promedio para retirar un auto del corralón era de una semana, ahora se elevó a diez días y en muchos casos hasta 15", agregó.

   El titular de la cartera de Control contó que conversó sobre el tema con las autoridades del Tribunal Municipal de Faltas. "Una hipótesis que manejamos es que la gente demora el pago de las sanciones por el aumento de los valores y por el contexto económico en general", indicó.

   Por lo bajo, un empleado municipal confió a este diario que en los centros municipales de distrito "se ve mucho menos gente que antes haciendo trámites relacionados con las multas de tránsito, incluso para hacer el descargo frente al juez para no pagar la infracción cometida".

   La demora en el retiro de los rodados de los dos corralones municipales puso a los depósitos "al límite", reconocieron desde las áreas administrativas de la Intendencia.

   Desde el municipio apuntaron que el corralón que está en la Dirección de Tránsito, en Moreno y Ocampo, tiene casi siempre sus 300 plazas ocupadas. Y el de Bella Vista, con capacidad para unos 8.000 vehículos está cubierto en un 85 por ciento en promedio.

   Pero, en algunas jornadas puede darse que los corralones propios estén al tope. Y se recurre al depósito de la concesionaria Tránsito Rosario, de Virasoro 2031.

La situación no es nueva. El año pasado, la directora del Tribunal de Faltas, Stella Splendiani, admitió que el municipio debía estudiar "alguna alternativa" para habilitar un nuevo espacio para autos y motos en infracción.


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