Ovación
Jueves 14 de Julio de 2016

Los clásicos irán el 24 y 31

Los clásicos por la Copa Santa Fe tienen fecha definida y se jugarán el 24 y 31 del corriente mes por los cuartos de final. El primero se jugará en el Coloso Marcelo Bielsa y la revancha en el Gigante, en ambos casos sólo con público local y con televisación de TyC Sports.

Los clásicos por la Copa Santa Fe tienen fecha definida y se jugarán el 24 y 31 del corriente mes por los cuartos de final. El primero se jugará en el Coloso Marcelo Bielsa y la revancha en el Gigante, en ambos casos sólo con público local y con televisación de TyC Sports. Así quedó definido ayer cuando se realizó el sorteo en la delegación Rosario del gobierno de la provincia de Santa Fe. De esta manera quedaron desestimadas las fechas que se mencionaban, que eran el 23 y 30.

El sorteo se llevó a cabo ayer con la participación del secretario de Newell's, Claudio Martínez, y el presidente de Central, Raúl Broglia, además del ministro de Gobierno y Reforma del Estado, Pablo Farías, y el presidente de la Federación Santafesina, Carlos Lanzaro. En la reunión quedó determinado que los dos encuentros se disputarán a las 15.30 y que serán televisados por TyC Sports.

Tanto la dirigencia canalla como la rojinegra pretendían pos- tergar los partidos para fines de agosto o septiembre. De hecho, habían mantenido charlas y llegaron a un acuerdo, pero los organizadores del torneo fueron tajantes en este aspecto y consideraron que era imposible modificar las fechas. Y el motivo tenía que ver con que ahora los cotejos "serán televisados y hay compromisos con anunciantes", le dijo días atrás Lanzaro a Ovación. Precisamente con el dinero que ingrese de la TV y con los auspicios se les pagará los cerca de dos millones de pesos que percibirían cada una de las entidades.

Ahora la cuestión estará centrada en los equipos que presentarán Newell's y Central para afrontar estos compromisos. Los directivos leprosos ratificaron ayer que pondrán un equipo alternativo con un mix entre jugadores de la primera y de la reserva. Al menos, así lo informaron aduciendo que están en plena pretemporada y preparando los equipos para el campeonato que se vendrá. Diego Osella, en diálogo con este diario, declaró en la edición del martes al hablar de la copa: "Nosotros hoy apuntamos a lo más importante, que es el inicio del torneo".

En el caso de Central también apostará a una formación alternativa si respetan el acuerdo de palabra que tienen las entidades y que ya esbozaron tiempo atrás.

En una semana habrá dos clásicos en la ciudad. Canallas y leprosos se medirán, en este caso por una competencia de la provincia, aunque las entidades en esta ocasión no le darán toda la importancia posible porque la mirada está puesta en el campeonato que se vendrá en agosto.

L. C.

La Copa Santa Fe es una buena iniciativa. Es una competencia que les permite a clubes chicos codearse con los grandes. Y hay dinero de por medio, algo que también seduce. Hubo y hay un enorme entusiasmo de la gran mayoría de los participantes, salvo en esta ciudad. Tanto Central como Newell's la miraron de reojo y con cierta bronca por el momento en el que les toca jugar, algo sabido de antemano y votado en su momento por las dirigencias cuando se lanzó la competencia. Como los dos clubes rosarinos están en plena pretemporada apostaron a equipos alternativos y ahora harían lo mismo para los clásicos. Es aquí donde aparece el quid de la cuestión. El duelo entre canallas y leprosos, algo que siempre eleva el entusiasmo de la gente, causa un llamado de atención. Ninguno de los cuerpos técnicos lo ve como una buena oportunidad de comenzar a jugarlos con mayor asiduidad, todo lo contrario. Es que en el medio de estos choques se generan situaciones complejas y un enojo enfermizo contra el que pierde. Más aún en este momento de locura y violencia extrema que se transita, sobre todo en el Parque. Hubo dos asesinatos de integrantes de la barra y tiempo atrás, en la previa al clásico, el plantel y cuerpo técnico rojinegros fueron apretados en Ricardone. Es la locura en la que se está inmerso en una sociedad futbolera enferma. Encima, a las autoridades les cuesta brindar seguridad. Newell's-Puerto San Martín contó con cerca de 500 uniformados, una cifra llamativa pero quizás necesaria por el momento en que se vive. Todo este contexto llevó a que ni uno ni otro le dieran a la copa el valor que se merece. Porque hasta ahora, los que deben brindar seguridad siguen perdiendo ese partido.

Comentarios