Cartas de lectores
Miércoles 15 de Febrero de 2017

Los barrabravas del miedo

No es novedad que los barrabravas en el fútbol de nuestro país constituyen verdaderos grupos de marginales, dedicados a todo tipo de ilícitos. Apañados, en su gran mayoría, por dirigentes de los clubes y políticos. Y que, en muchos casos, se benefician por el accionar funesto de estos sujetos. Por miedo, o por conveniencia mal entendida, prefieren mirar para otro lado a la hora de poner límites. Pasividad demostrada por directivos, cuerpo técnico y jugadores, ante el clásico "apriete" provocado por "barras". Y que hace que ingresen en forma violenta a los vestuarios y a las prácticas de los equipos, que sorprendan a dirigentes en sus domicilios particulares o a la salida de los clubes. El sólo pretexto de reclamar por el bajo rendimiento de los jugadores o por entradas para revender, es válido para su accionar. En nuestra ciudad hemos vivido ataques terribles a dirigentes. Aquellos que son abanderados de las tropelías, de bengalas, del gas pimienta, de extorsiones, de la reventa de entradas y que se relacionan con el delito y la droga, pretenden indicar a los futbolistas normas de conducta y mejor rendimiento en los partidos. La realidad nos dice que estos "abanderados" siembran el miedo en buena parte de la sociedad. Miedo al barrabrava, al "trapito", a la presión y al chantaje. Realidad que también nos muestra la ausencia del Estado para poner fin a estas conductas que desde hace tiempo impiden que el fútbol sea una fiesta deportiva para toda la familia.

Jorge Bustamante

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