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Domingo 20 de Diciembre de 2015

Los argentinos beben dos de los ocho vasos de agua recomendados al día

Prefieren bebidas saborizadas, gaseosas e infusiones con azúcar. En el verano aumentan las recomendaciones de hidratarse, y lo mejor es hacerlo siempre con agua.

Hidratarse es más que importante en el verano, cuando el aumento de las temperaturas provoca una mayor sudoración. Sin embargo, no siempre se hace correctamente. Lo mejor es beber agua, sin embargo un estudio del Centro de Estudios sobre Nutrición Infantil (Cesni) demostró que los argentinos prefieren las gaseosas, las bebidas saborizadas y las infusiones con azúcar. El problema es que esta conducta no es la más saludable porque se consume más azúcar de lo necesario.
  Este estudio indagó a 16.276 personas adultas de 13 países, incluyendo la Argentina, durante siete días consecutivos. El pediatra y director del Cesni, Esteban Carmuega, explicó que “la investigación arrojó que en nuestro país bebemos sólo 0,39 litros de agua pura por día, lo que equivale a dos vasos, mientras que la recomendación actual de las nuevas Guías Alimentarias para la Población Argentina hablan de ocho vasos o dos litros diarios”.
  En Argentina, la mitad de los líquidos que se consumen son bebidas o infusiones con azúcar que pueden ser gaseosas, aguas saborizadas o jugos. Esto significa que entre el 60 y el 66 por ciento de las personas consume una cantidad mayor de calorías de las que marca cómo límite la Organización Mundial de la Salud (OMS).
  A su vez, el 29 por ciento de lo que se ingiere son bebidas con sabor e infusiones sin azúcar y sólo el 21 por ciento es agua pura (de la canilla o envasada).
  Una tabla comparativa elaborada por el Cesni muestra que sólo medio litro de gaseosa equivale a 10 cucharaditas de azúcar y 10 calorías, que es el valor máximo recomendado por la OMS que puede consumir una persona por día de azúcar.
    El estudio, que abarcó varias ciudades del país, entre ellas Rosario, clasificó a las bebidas según la cantidad de azúcar que contienen. El agua o soda que no posee ningún agregado extra; los líquidos con sabor y azúcar agregado entre los que se encuentran los jugos en polvo o líquidos, las gaseosas, las aguas saborizadas y las infusiones (todo aquello que no se toma con leche). Por último se encuentran las bebidas con sabor pero sin azúcar, es decir con edulcorantes, que tienen menos calorías.
  María Elisa Zapata, nutricionista y miembro del Cesni, explicó que el riesgo del consumo de azúcar libre es que aumenta el riesgo de obesidad, enfermedades cardiovasculares, diabetes y caries. “Nos falta tomar conciencia de que cuando bebemos alguna gaseosa o jugo estamos consumiendo azúcar”, subrayó.
  “Es una cuestión cultural porque las bebidas con sabor y azúcar se hicieron para que sean más sabrosas al paladar, pero lo más saludable es tomar agua”, acotó.
  En este sentido dijo que para mejorar los hábitos alimentarios “lo fundamental es incorporar el agua desde la infancia. Volver a poner el agua en la mesa familiar permite que los chicos incorporen esta bebida como algo natural y cotidiano”, señaló y destacó que el estudio demostró que en la mayoría de los hogares se almuerza y se cena con bebidas azucaradas.

¿Cómo hidratar
a los más chicos?

  Los niños y los ancianos son quienes más necesitan hidratarse ante las altas temperaturas. Zapata explicó que los bebés hasta los seis meses deben tomar el pecho materno, ya que les provee del agua que necesitan. Cuando ya superan esta edad y comienzan a agregar otras comidas, “el único líquido que deben tomar es agua”, subrayó. Esto sirve para toda la vida, “los jugos y las gaseosas hay que dárselos en forma moderada”, aconsejó.
  Para los días de mucho calor recomendó darles agua más seguido aunque los niños no lo pidan.
  Asimismo, recomendó que los chicos que van al club o a la colonia lleven en la mochila o en el bolso una botellita con agua, para que puedan hidratarse saludablemente todos los días.

   A su vez, Zapata recomendó que las mujeres y los hombres que salen a trabajar también lleven consigo una botella de agua. Señaló que “hay que tener especial cuidado cuando se pasan muchas horas con aire acondicionado porque aumentan las pérdidas insensibles de agua corporal”.
  Para saber si un niño o un adulto está bien hidratado basta con mirar el color de la orina: si es claro y transparente, significa que está bien hidratado, pero si es oscuro será necesario incorporar líquido.
  En cuanto a las meriendas de verano, la nutricionista recomendó darles a los chicos lácteos como yogures o un vaso de leche, moderando el agregado de azúcar y cacao. En el caso de elegir bebidas, optar por aquellas que no contienen azúcar.

El estudio

  La investigación que reveló estos datos se llama HidratAR I y fue el primer estudio poblacional destinado a relevar en forma sistemática la ingesta de bebidas e infusiones no alcohólicas de una muestra representativa de 800 personas menores de 65 años de los grandes centros urbanos del país, entre ellos Rosario.
  No se incluyeron dentro de la investigación bebidas lácteas, sopas, licuados o jugos naturales de frutas ni las bebidas con alcohol.
  Según el estudio los adolescentes fueron los que presentaron el menor consumo de agua y la mayor ingesta de bebidas e infusiones con azúcar.
  Y en cuanto a la población infantil, se observó que uno de cada tres niños no bebe la cantidad de líquido suficiente. Los chicos argentinos toman un promedio de 9 vasos por día, de los cuales menos de dos son de agua.
  Asimismo, se detectó que a medida que progresa la edad aumenta la cantidad de actos de ingesta, y que los niños y adolescentes tienen una mayor proporción de elecciones con bebidas e infusiones con azúcar que los adultos. Independientemente de la edad el consumo de agua es bajo.
  Los investigadores observaron que en la infancia y en la adolescencia predomina la ingesta de bebidas e infusiones con azúcar, lo que determina un consumo excesivo de calorías. De allí que los médicos recomienden vivamente el consumo de agua, y al momento de elegir una bebida e infusión con sabor elegir aquellas con menor cantidad de azúcar, y hacerlo desde la infancia como una estrategia para la prevención del sobrepeso y la obesidad.

El momento de beber

  HidratAR también observó que existe una clara segmentación entre el desayuno y la merienda, dos momentos en que se concentran las infusiones con azúcar, mientras que en el almuerzo y la cena se beben líquidos con azúcar (gaseosas, jugos, aguas saborizadas).
  Asimismo, en el almuerzo y la cena se detectó un claro desplazamiento del agua en la mesa en función de las bebidas con azúcar.
  Cuando se analiza por grupo etario, se concluyó que el consumo de infusiones con azúcar en el desayuno y la merienda se incrementa conforme avanza la edad.

Las emociones influyen

  El estudio también indagó sobre cuáles son los motivos funcionales y emocionales que subyacen en la elección de qué beber. Concluyeron que quienes optan por bebidas e infusiones con azúcar prefieren el sabor, mientras que quienes eligen agua o líquidos sin azúcar buscan hidratarse y lo adjudican a motivos de salud y nutrición.
  Por su parte, el médico pediatra y director del Cesni, Esteban Carmuega, destacó: “Siempre recomendamos la ingesta de bebidas saludables para promover un estilo de vida sano. No obstante, para los momentos en los que se elige una bebida con sabor es oportuno decidirse por opciones con menor aporte calórico”.

En otros países

El último estudio en torno a este tema fue presentado en el XVII Congreso Latinoamericano de Nutrición y se llamó Ingesta de agua y otras bebidas en la población adulta de 13 países. Fue publicado en el Nº 54 de la Revista Europea de Nutrición (Ed. 2015), e indagó a 7.580 hombres y 8.696 mujeres de entre 18 y 70 años, con un promedio de edad de 39,8 años, de Alemania, Argentina, Brasil, China, España, Francia, Indonesia, Irán, Japón, México, Polonia, Reino Unido y Turquía.
  Entre sus principales conclusiones, se halló que en España, Francia, Turquía, Irán, Indonesia y China la jarra de consumo está compuesta mayoritariamente por agua, y que lo mismo sucede en Alemania, Japón, Polonia y Reino Unido, donde está integrada en su mayoría por agua e infusiones. Mientras que en la Argentina, Brasil y México, en esa jarra el 50% son bebidas e infusiones azucaradas, y entre el 60 y el 66% de las personas consume una cantidad mayor de calorías que la recomendada cómo límite por la Organización Mundial de la Salud (OMS).
  Entre los objetivos de otro análisis generado a partir de los datos de los mismos sondeos, se buscó determinar qué porcentaje de individuos cumplen con las prerrogativas de la Agencia de Seguridad Alimentaria Europea (Efsa) en lo que respecta al consumo de agua. La conclusión fue que menos del 50 por ciento de las mujeres y casi el 60 de los hombres no cumplen con esa recomendación.
  Entre otras de las conclusiones, se observó que al analizar el consumo diario total de líquidos, Argentina fue uno de los países que presentó un mayor volumen: 2,3 litros, sólo superado por Alemania (2,47 litros) y por el Reino Unido (2,32), sobre una media total de 1,98, y con países que presentaron consumos muy bajos, como por ejemplo Japón (1,5 litro) o Francia (1,56 litro).
  Sin embargo, de nuestros 2,3 litros, sólo el 17 por ciento (0,39 litro) correspondieron a consumo de agua. Las nuevas Guías Alimentarias para la Población Argentina recomiendan la ingesta de ocho vasos de agua por día y en nuestro país sólo se consumen dos. Todo un desafío cultural que la ciencia pretende impulsar.

Recomendaciones

• Comenzar el día con un vaso de agua es una buena práctica para arrancar la jornada bien hidratados.

• Poner agua en la mesa familiar.

• Dejar siempre agua disponible en la heladera.

• Que la mochila de los chicos tenga una botellita de agua.

• Beber agua antes, durante y después de hacer deporte.

• Cuando los chicos estén realizando alguna actividad en plazas, juegos o cumpleaños, especialmente en épocas de calor, mantener una botella o fuente de agua cerca, como puede ser un bebedero.

• Al comer entre horas, no olvidar de tomar agua al final para enjuagar la boca y prevenir las caries.

• Siempre el agua es la mejor opción.

• Limitar el consumo de bebidas azucaradas y no endulzar en exceso las infusiones.

Más información en www. cesni.org.ar

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