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Viernes 29 de Agosto de 2014

Los análisis de laboratorio

En el socialismo siguen de cerca la evolución de la campaña de Miguel Lifschitz. Por ahora no se centran demasiado en los números de las encuestas que circulan...

En el socialismo siguen de cerca la evolución de la campaña de Miguel Lifschitz. Por ahora no se centran demasiado en los números de las encuestas que circulan y trabajan con una prioridad bien definida: aumentar al máximo el nivel de conocimiento del ex intendente de Rosario. Si bien Lifschitz es muy conocido en el centro-sur de la provincia, su figura todavía no está totalmente instalada en los departamentos del norte santafesino y en la propia ciudad de Santa Fe. Trabajan con la certeza de que cuando eso suceda y con el empujón de lo que fue su gestión en Rosario, es el caballo del comisario. Y a la vez están convencidos de que Miguel Del Sel ‑mucho más conocido- ya alcanzó su techo electoral y no lo podrá perforar. ¿Será todo tan lineal como parece en el laboratorio o habrá sorpresas fuera del libreto? El tiempo, como casi siempre, traerá las respuestas.

Se le termina  el coqueteo

Parece que en pocos días el misterio comenzará a develarse. Hasta ahora Martín Insaurralde jugó como un crack y acaparó la atención política con su eventual pase a las filas de Sergio Massa. Ya no le queda mucho margen para mantener el rating con su culebrón. La semana que viene el gobierno pondrá a votación en Diputados dos temas que para la presidenta son cruciales: la ley de abastecimiento y el cambio de domicilio para el pago a los bonistas. El massismo está en contra del proyecto oficial. Habrá que ver si Insaurralde encuentra una manera de eludir una definición tajante o si, por el contrario, con su voto da señales contundentes de qué lado va a estar.

La billetera del goleador

Está claro que Mauro Icardi es un hombre enamorado. Ahora, además, se sabe que es muy generoso con los deseos de su amada Wanda Nara. En los nueve meses que llevan juntos, el futbolista registra gastados en regalos a su pareja más de cuatro millones de pesos. Al tope del ranking está el Lamborghini Gallardo, que le costó unos tres millones. Hay que admitirlo: el muchacho no se queja y se ve feliz. Debería saber que ahora que Wanda está embarazada, habrá más otros antojos que atender.

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