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Domingo 29 de Junio de 2014

Los alumnos son rehenes de la decisión de unos pocos

Sí, los alumnos de la Universidad Nacional de Rosario (UNR) que hoy se debaten entre resignar el año o cambiarse al ámbito privado.

Y un día la legitimidad perdió su esencia y esa pérdida embistió directamente contra los estudiantes. Sí, los alumnos de la Universidad Nacional de Rosario (UNR) que hoy se debaten entre resignar el año o cambiarse al ámbito privado. Los empresarios de las instituciones particulares se restregan las manos mientras un minúsculo grupo de docentes nucleados en el gremio rosarino Coad sigue alentando un paro que ya lleva un mes con posiciones que parecen irreconciliables.

¿Son realmente legítimas las huelgas votadas en asambleas a las que asiste no más del 10 por ciento de los 4.500 docentes que trabajan en la UNR? Por ahí pendula el número de quienes sufragan en las reuniones de los profesores e investigadores locales, agrupados en un gremio cuya confederación (a la que debe responder) opina habitualmente lo contrario.

Las autoridades universitarias pidieron esta semana más responsabilidad a su personal académico. Sin embargo, luego de conocer el martes la nueva oferta cercana al 32 por ciento de suba salarial (la mejor a nivel educativo en todo el país), los profesores decidieron tomarse tres días más para analizarla y mañana votarán si regresan o no clases, por lo que no habrá actividades nuevamente. Muchos de los alumnos, que ya analizan al ciclo lectivo como perdido, se preguntaron por qué a nadie se le ocurrió retomar el dictado mientras se producían estas últimas deliberaciones. Nada de eso.

En tiempos inflacionarios, las paritarias son la llave en busca de compensar los incrementos en el costo de vida y, es cierto, las propuestas patronales no siempre son suficientes. En ese marco discuten los gremios que, internamente, deben respetar cuestiones orgánicas. Pero ese no parece ser el caso en Rosario, con un sindicato de profesores de la UNR que difiere muy a menudo de la organización que lo representa y está facultada a negociar en la discusión nacional, la Conadu.

Con los maestros de las escuelas públicas ocurre lo mismo. También en esta fría semana levantaron la temperatura a partir de que la delegación local determinó un paro unilateral. Aun así, la medida se llevó a cabo, aunque con un bajo acatamiento. "La huelga salió del cuerpo de delegados", que "no está facultado para resolver medidas de acción directa", cuestionó la secretaria general del sindicato en toda la provincia, Sonia Alesso.

Y hasta la marcha de los docentes rosarinos mostró una adhesión escasa que hubo que cubrir con otras organizaciones para sugerir mayor contundencia. De eso se trata, de lograr en serio que quienes definen la huelga tengan la fuerza necesaria para que no quede instalado que son muy pocos los que manejan los destinos de los castigados estudiantes.

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