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Sábado 15 de Junio de 2013

Los alumnos de la Gurruchaga en campaña por una internet segura

Brindan charlas a niños de otras escuelas y los asesoran sobre cómo manejarse en la web para evitar casos de cyberbullying

Los casos de violencia y acoso sexual por la red preocupan sobremanera a chicos, padres y docentes por igual. Los medios de comunicación dan cuenta con mayor asiduidad de este tipo de hechos, los que están directamente relacionados con el crecimiento exponencial del uso de las nuevas tecnologías. Una de las herramientas potables para intentar mitigar este problema —al que debería sumarse políticas de Estado más profundas al respecto— es la difusión del uso responsable de la red. Es por eso que los alumnos del 4º año de la terminalidad informática del Complejo Educativo Francisco de Gurruchaga vienen llevando adelante desde este año la campaña "Internet segura". Esta pretende brindar asesoramiento a los chicos más pequeños y a sus padres sobre una navegación responsable en la red y evitar ser víctimas de cyberbullying y grooming.

La cara visible de este proyecto es la profesora María Alejandra Falleti, responsable del área Informática de la Gurruchaga, quien en una charla conLaCapital presentó los objetivos de la campaña. La docente recordó que los alumnos forman parte de la escuela de hackers, un proyecto sobre seguridad informática implementado en 2006 y que hoy les permite a los alumnos de 4º año poder brindar asesoramiento a los chicos de escuelas primarias y del primer nivel del secundario sobre "cómo cuidarse al navegar en internet, un problema que mantiene en vilo y preocupados a los adultos. Me pareció que si los chicos les podían decir las mismas cosas que les planteaban los adultos, podía ser más efectivo".

La primera experiencia de la campaña fue en 2011 en la propia Gurruchaga. "En ese momento la charla fue a pedido de los docentes y los propios alumnos. Este año retomamos y los objetivos trascendieron el ámbito del colegio porque empezaron a pedir que hiciéramos esta intervención en otras escuelas. Lo que sucedía es que en el propio aula se empezaban a notar acciones de cyberbullying y algunas cosas se les escapaban de las manos a las maestras". Ese primer encuentro extramuros se produjo a principios de esta semana en el Colegio Nuestra Señora de la Asunción y tuvo mucho éxito.

Campaña. Falletti explicó que "en 2011 los ejes de la campaña eran pensar antes de publicar, cuidado con qué fotos suben y qué se dice. Después estaba el uso de las redes sociales, que es algo que los chicos usan mucho pese a que hay una disposición que dice que los menores de 13 años no pueden suscribirse a Facebook, por ejemplo. Pero lo hacen. Y por supuesto, lo relacionado con el bullying y el grooming (acoso sexual de adultos hacia niños). Los docentes plantean el problema del maltrato y del acoso a través de las redes sociales porque les surge en el salón. Hay muchas escuelas que se alejan de esos problemas argumentando que es un problema de la familia. Pero al docente que está con los chicos le aparece el problema allí".

Al explayarse sobre los temas abordados en las charlas detalla: "Nosotros planteamos el cyberbullying, es decir la violencia verbal a través de una persona escondida detrás de una red social. Esa es una cuestión muy poderosa. Es muy fácil en Facebook, por ejemplo. Vos armás un perfil trucho y empezás a tirar cosas impropias de un chico y eso corre de manera impensada. No se tiene noción del poder que puede ejercerse desde una red social".

Aprendizajes. Uno de los alumnos asistentes al primer encuentro es Facundo González quien destacó que pese a los nervios iniciales, tanto expositores como escuchas se fueron relajando: "Los chicos se fueron soltando y nos sorprendieron con algunas preguntas. Nosotros de paso vamos aprendiendo y nos hacen sentir orgullosos de lo que hacemos. Ellos nos abrieron las puertas para que los concienticemos. Al hablarles específicamente de cómo manejarse en Facebook lo que les aconsejamos siempre es que se fijen, por ejemplo, cuántos amigos tiene esa persona que los agrega, que la acepten si la conocen, de otra manera no; y lo que pretendemos es que tengan mucho cuidado porque cualquier persona puede acosar a través de una red social y como son menores son los más desprotegidos. Ellos no se tienen que sentir culpables si alguien los acosa, ellos son víctimas. Queremos que recurran a sus padres".

Con soltura y claridad, Facundo abunda que "los padres confían en sus hijos pero no saben quiénes se esconden detrás de un perfil". "Por ahí —continúa— creen que se contactan con un chico o una chica de 13 años y en realidad es un hombre de 40 que busca abusar de ellos. Eso se ha detectado en un montón de casos. No se trata de tener miles de amigos. Hay chicos que tienen 3 mil amigos en Facebook y nos han confesado que apenas conocen a 150".

Rol de los padres. Quien se incorpora a la charla es Florencia Katz, otra de las capacitadoras del proyecto, quien hizo hincapié en el rol que deben jugar los padres: "Noté que los padres están muy metidos en el tema de las redes sociales de sus hijos. Como son chicos, generalmente les piden las contraseñas y revisan sus cuentas de Facebook. Escuchamos el caso de un chico que tiene una cuenta pero que cada vez que iba a aceptar a alguien como amigo debía consultar a los padres y a su hermana. En ese aspecto, los papás están bastante encima.

Sobre los consejos a ser tenidos en cuenta por los más chicos, Florencia destaca que "uno que consideramos clave es que ante el primer asomo de maltrato o posibilidad de abuso no se queden callados. Porque si optan por el silencio las cosas siguen pasando. También pedimos que en el caso de Facebook pongan contraseñas complejas. Y que cuando se sacan y suban fotos no lo hagan en el frente de sus casas, mostrando el número, o que no pongan que se van de vacaciones porque se convierten en carne de cañón".

Por su parte, Falletti interviene y explica que las charlas apuntan "al factor humano que involucra a las redes sociales y no a la restricción de esas redes, sino a la concientización para desarrollar las habilidades del uso de internet, que hoy es parte de la vida. En internet se puede jugar, compartir, estudiar, un montón de cosas positivas y productivas. Pero hay que tener cuidado y saber reaccionar a tiempo. El problema con los adultos es que se desautorizan cuando dicen que no conocen cómo se maneja una computadora, mucho menos las redes sociales. Entonces se corren de ese lugar de adultos y de cuidar a los chicos. Tienen que acompañarlos permanentemente. También hay que chocar con la resistencia de los chicos a que un adulto vea qué está publicando o con quién está chateando. Lo que hay que hacer es controlar sin invadir su privacidad, algo que no es fácil".

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