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Sábado 09 de Agosto de 2014

Los agronegocios se ajustan a la nueva situación de precios

La baja en las cotizaciones pone a prueba la estrategia de retener mercadería. El factor financiero.

La previsión de que el nuevo techo de precios para la soja llegó para quedarse por un tiempo, mueve las piezas del tablero de los agronegocios. Los números de la nueva campaña se ajustan, como en el caso de la reducción de valores y cambio en la modalidad de contratación de los alquileres; mientras que el Banco Central comenzó a levantar gradualmente el tipo de cambio oficial para mejorar los precios en pesos de los productores que decidan vender en este nuevo escenario.

Un informe del analista Salvador Di Stéfano señaló que el precio promedio que recibe el productor por la soja es 84 dólares por tonelada menor que hace dos años atrás. Según la Bolsa de Comercio de Rosario, sobre una cosecha de 55,5 millones toneladas, el 55 por ciento todavía no se vendió o no tiene precio. De acuerdo a la Dirección de Mercados Agrícolas del Ministerio de Agricultura, las fábricas y exportadores acumulan compras por 28,1 millones de toneladas de soja de la campaña actual.

Cambio de ciclo. La caída de los precios de la soja y el maíz a partir de las previsiones de un fuerte aumento de la producción estadounidense impactaron de lleno en el valor del activo de las empresas que decidieron retener mercadería a la espera de una nueva pulseada devaluatoria. Ahora, con la presión del mercado internacional poniendo techo a las expectativas, las ventas de venta de la mercadería dependen de la política oficial de corrección cambiaria, de los acontecimientos puntuales que hacen rebotar los precios y del poder de negociación que se pueda tender frente a los compradores.

En el informe elaborado la semana pasada por Agroperspectivas, de la Universidad Austral, el analista Dante Romano, señaló esta situación cuando aparecen ventanas que permiten mejorar el precio de venta. Pero al mismo tiempo, se mostró sorprendido porque "en líneas generales la intención del productor es retener lo más que pueda la soja, vendiendo otros cultivos o incluso incurriendo en costos financieros, aun cuando el mercado muestre un precio de disponible más alto que el del futuro noviembre". Como otros estudiosos del mercado, instó a tener en cuenta las herramientas de cobertura que le permiten vender en mejores condiciones, incluido la posibilidad de fijar tipo de cambio o calzarse con la compra de insumos.

El Banco Central, que enfrenta sus propios problemas a partir del escenario en el conflicto por la deuda externa, comenzó a deslizar el dólar mayorista, tratando de mejorar las condiciones de venta. Esta estrategia se aceleró a partir de la semana anterior, cuando las liquidaciones de agrodólares mermaron frente a la buena permomance que experimentaron en julio. Según Ciara-CEC, se liquidaron de 16 mil millones de dólares en lo que va del año.

La caída del precio internacional y los desafíos productivos que tienen que ver con el clima y las malezas resistentes. Esto ya se nota en el mercado de alquileres. Según una encuesta de la Asociación de Consorcios Regionales de Experimentación Agrícola (Aacrea), el valor de los alquileres de la campaña 2014/15 se redujo 1,3 por ciento como promedio, medido en quintales de soja por hectárea, en relación a la campaña 2013/14. También aumentó de 23 al 26 por ciento.

La "deflación" está llegando al sector. Ocurre que "los agricultores argentinos tuvieron un buen año productivo, pero eso no alcanzó para recuperar el capital de trabajo", dijo el estudio. En la práctica, la situación descripta se traduce en un menor stock de granos en poder de los productores tras la cosecha respecto del año pasado. Los miembros Crea encuestados ya habían vendido el 67,6 por ciento de la producción de soja obtenida a mediados de julio de 2014, contra 60,4 por ciento de igual fecha de 2013.

En cuanto a los aspectos agronómicos, el reporte del SEA de la Bolsa de Comercio de Santa Fe informó que se lleva cosechado el 82 por ciento del área implantada en el centro-norte de la provincia. Se estima un rendimiento promedio para el área centro-norte de 75 qq/ha. La superficie sembrada fue de 184.600 hectáreas, 19,55 por ciento más que la superficie sembrada en la campaña anterior. Ante la buena disponibilidad de agua útil en los perfiles de suelos y las condiciones óptimas en la cama de siembra, en el departamento General Obligado, comenzó la siembra del girasol y con ello la campaña de cosecha gruesa 2014/2015.

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