El Mundo
Miércoles 29 de Junio de 2016

Los actos de racismo se disparan tras el "Brexit"

La salida del Reino Unido de la UE cambiará al Viejo Continente. El propio Reino Unido ya ha cambiado.

La salida del Reino Unido de la UE cambiará al Viejo Continente. El propio Reino Unido ya ha cambiado. El orgullo nacional al que apelaron los impulsores del "Brexit" se está manifestando ahora abiertamente en forma de racismo. Y nadie quiere asumir responsabilidades por ello. En un mostrador de correos de Bristol, oeste de Inglaterra, un hombre atiende a una mujer india poco después del referéndum sobre el "Brexit". "Por fin los británicos han tomado una buena decisión. ¿Cuándo te vas a casa?", le dice. Esta escena, relatada por la bloguera Mel Ciavucco, no es una excepción por estos días en el Reino Unido.

Y eso teniendo en cuenta que el "Brexit" no tiene nada que ver con los indios que viven en el país y que en su mayoría tienen pasaporte británico.

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En las redes sociales el fenómeno se conoce con los hashtag #PostRefRacism o #PostBrexitRacism. Es decir, el racismo posterior al referéndum sobre el "Brexit", cuyos defensores pescaron votos utilizando sobre todo el tema de la inmigración. Miqdaad Versi, del Consejo Musulmán del Reino Unido, recabó en los últimos días información sobre más de 100 episodios xenófobos. "Antes, la mayoría llevaba a cabo su batalla xenófoba en internet. Pero ahora cada vez aparecen más informaciones sobre enfrentamientos físicos y verbales en la vida real", afirma en un artículo de opinión en The Guardian. No sólo afecta a personas que no son blancas. También afecta, y sobre todo, a polacos y a inmigrantes de otros países de la UE, a los que los impulsores del "Brexit" demonizaron durante la campaña calificándoles de "parásitos sociales". En el condado de Cambridgeshire, la policía está investigando la aparición de carteles con la frase: "Fuera de la UE—No más parásitos". La situación ha motivado al embajador polaco en Londres a entrar en acción. También se ven afectados los italianos, finlandeses, franceses... En el aeropuerto de Heathrow un jubilado le dice con una sonrisa irónica a un alemán: "Pronto decidiremos si les damos un visado". Y parece que lo dice en serio. La policía confirma lo que indican las noticias. El número de denuncias por crímenes de odio presentadas a través de una página web destinada a ello aumentó desde el referéndum en un 57 por ciento respecto a hace cuatro semanas. No es una estadística válida a nivel nacional pero aun así enciende las alarmas. El alcalde de Londres, Sadiq Khan, pidió a Scotland Yard que se mantenga especialmente alerta.

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Mientras tanto, los políticos se apresuran a distanciarse de la oleada de xenofobia. "No toleraremos esos ataques", advirtió el premier David Cameron, quien casi siempre describe la inmigración como un problema y apenas nunca como una oportunidad. "No se tolerarán estos actos de una minoría corta de miras", afirma por su parte el ex alcalde de Londres Boris Johnson. El popular laborista, que podría ser el sucesor de Cameron, se erigió antes del referéndum en uno de los principales defensores de que el Reino Unido recuperase el control de sus fronteras.

Libertad respecto a las imposiciones de Bruselas, volver a ser alguien en el mundo como Estado nacional... esos son algunos de los argumentos que han llevado a muchos británicos a votar a favor de salir de la UE. Y no sólo a los casi cuatro millones que en las elecciones parlamentarias del año pasado votaron al partido populista de derechas UKIP. El rechazo al extranjero no es nuevo en la isla. Pero la campaña sobre el "Brexit" lo ha acentuado, visibilizado y en algunos círculos incluso se ha aceptado. ¿Será sólo algo temporal? Según Mark Hamilton, del Consejo Nacional de Jefes de Policía británico, algo así ya sucedió tras "grandes acontecimientos nacionales o internacionales". En esos casos, la cifra de denuncias se redujo relativamente rápido, hasta caer a un nivel normal.

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