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Lunes 22 de Noviembre de 2010

Lole pide cambio de neumáticos

Tras apartarse del peronismo disidente, el senador Carlos Reutemann estaría trabajando para unir al justicialismo santafesino con el objetivo de recuperar la provincia.

Tras apartarse del peronismo disidente, el senador Carlos Reutemann estaría trabajando para unir al justicialismo santafesino con el objetivo de recuperar la provincia. El Lole cree que el candidato del PJ capaz de recuperar la Gobernación no debe surgir del lote de nombres que circulan entre kirchneristas y reutemistas. Y así se lo hizo saber a Jorge Obeid en una de las últimas charlas que tuvieron, justo cuando éste espera una señal de su parte para lanzarse nuevamente como candidato a gobernador. "Por ahí te pido que no seas candidato a nada. En pista caliente, con gomas viejas esta carrera no se gana", le habría dicho en su despacho, según señalaron fuentes del Senado. Una clara metáfora para sugerirle a Obeid que no salga de boxes y dé paso a caras nuevas. ¿En quiénes estará pensando el Lole?

Paco Tío apagó las velitas

Una de las confiterías más tradicionales de la ciudad cumplió 42 años de vida y los festejó a lo grande en su local de la galería El Patio. Entre manjares y bebidas de alto nivel, una selecta concurrencia le dio las gracias a Pepe Quinteros y su gente por la fidelidad a un estilo basado en la calidad y la calidez. Hubo muy buena música y el baile se prolongó hasta la madrugada. Una fiesta inolvidable.

Los hombres duros a veces bailan

La cena en Paco Tío tuvo destacadas presencias periodísticas. Entre ellas estuvo un habitué del lugar a quien muchos ya consideran parte del mobiliario. El Negro King es bien conocido por sus códigos personales, que parecen extraídos de las novelas policiales que tanto le gustan. Anteanoche, cuando arrancó la danza, se quedó inmóvil en su silla sorbiendo lentamente su copa de vino tinto y para justificar tanta inmovilidad ante su rubia esposa lanzó una de las frases que lo caracterizan: "Los hombres duros no bailan" (título de una novela de Norman Mailer). Sin embargo, no tuvo más remedio que ceder ante la insistencia femenina y así se lo pudo ver desplegando insólita destreza en la pista. Quién lo hubiera sospechado.

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