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Domingo 27 de Noviembre de 2016

Lo que Marcos López ve en el espejo

A lo largo del reportaje con Más el artista se describió en distintos momentos de su vida, a modo de autobiografía

Nací en Santa Fe, pero en realidad mi madre vivía en Gálvez y fue a parir en Santa Fe. Me crié en Gálvez, toda mi infancia es una infancia de pueblo, de ir a la escuela caminando. Un pueblo dividido por una vía, donde estaban los del otro lado de la vía, y también estaban los gringos del campo.

   La secundaria la hice en Santa Fe ciudad, en colegio de curas, en el La Salle. Mis viejos se mudaron a Santa Fe. Mi necesidad artística, expresiva, no nace de una influencia familiar, porque todo mi contexto era otro: colegio de curas, clase media, jugar al tenis en el Jockey Club. Vivía en Güemes y Balcarce (en barrio Candioti, a pocas cuadras del bulevar Gálvez, del Puente Colgante y de la laguna Setúbal).

   Tengo una imagen que es como clave, cuando fui solo al Cine Club de Santa Fe, que estaba en una galería, en los años 70, y vi La zona, Stalker, de Andrei Tarkovsky, y ahí tuve como una revelación. Yo no me juntaba con artistas, todo mi contexto era diferente. Trataba de pertenecer a determinado grupo social, me aguanté cinco años en la Facultad de Ingeniería, en la Teconológica. Hasta que decidí romper ese mandato de ser ingeniero como mi papá, y le dije: "Mirá, yo me quiero dedicar a la fotografía y me voy a Buenos Aires". Recuerdo muy claramente que no me gustaba para nada la idea de hobby, de ser un ingeniero que sacara fotos como hobby.

   Por eso creo que es difícil enseñar. A los 18 años, yo tenía una clara idea de composición de la imagen, la relación figura-fondo, luz, encuadre. Creo que estaba como atrapado por esa vocación, de hecho la adrenalina que siento ahora cuando subo algo a Instagram es igual. En ese momento era no aguantar más por revelar el rollo y ver qué fotos habían salido. En esos primeros años en Santa Fe yo alternaba de la foto documental a la puesta en escena también. Eso fue entre los 18 y los 23. Alguna vez escribí un texto donde decía "uno nace sabiendo", hay un conocimiento que está dado. Mis temas de entonces son los mismos ahora, la injusticia social. Si hago un libro antológico pondría las fotos en paralelo, aquellas y estas. Me he pasado la vida desentrañando esas cuestiones, hasta se sienten corporalmente. Veo mis fotos de cuando tenía 18 años y hay situaciones de represión sexual, autoritarismo. Por eso es significativo haber venido a Rosario, estoy tratando de hacer cosas en Santa Fe, quiero hacer una película sobre mis tías que ya están viejas acerca de la oración, por qué rezan. Mi madre reza.

   Hay otro punto que se relaciona con esto y son las ferias agrícola-ganaderas. Mi padre, como es ingeniero, me llevaba mucho a las ferias de Rafaela, Esperanza, con las cosechadoras, las reinas, los stands, ese imaginario está presente. Las rubias trigueñas y los morochos laburantes. El estereotipo, el lugar común.


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