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Jueves 05 de Julio de 2012

Lo que falta es sentido común

Central no precisa técnicos ni jugadores. Necesita sentido común.

Central no precisa técnicos ni jugadores. Necesita sentido común. Pero no ahora. Desde hace varios años. Seguramente porque la cultura paternalista hace que en los diferentes ámbitos sociales, desde la familia hasta el país, se precise un referente, un líder, un conductor, algo que el club canalla perdió con la desaparición de Víctor Vesco, quien nunca hubiera adoptado una determinación sin antes no tener la solución al problema. Y además, porque más allá de algunos cortesanos fieles, elegía a dirigentes que sabía que le iban a resolver situaciones, y cuando no lo lograban, levantaba el teléfono y con una llamada allanaba el camino para llegar a buen puerto. Claro que a esos mismos directivos elegía como rivales ya que los veía con aptitudes y ambiciones, porque hasta generaba las internas para potenciar su figura. Incluso en niveles desmedidos, al punto de desacreditar a sus pares como parte de su juego político. Pero sin dudas que hacía y ejercía el poder con mucha habilidad y astucia, y con el espíritu transgresor que el fútbol permitía y aún permite. Pero el escribano ya no está. Y lo que vino después fue tan precario que sus administraciones se revaloraron. Y el club se deterioró. Si hasta alguien en su afán de cuestionarlo escribió en un portal que a Vesco le debían todos los campeonatos, pero "también el descenso". Del cual emergió al año siguiente. ¿Qué pensará hoy quien eso planteó al comenzar a transitar el tercer año consecutivo en la B Nacional?

Los directivos canallas resolvieron por mayoría no ofrecerle la renovación contractual a Juan Pizzi. Una decisión para la cual están facultados por voto popular. Pero entonces: ¿Para qué fue Belloso hasta Santa Fe a reunirse tres horas con el entrenador? Si lo hizo por su cuenta está claro que anoche quedó desautorizado, razón por la cual debería replantearse su función. Y si concurrió con el consentimiento de la comisión, quienes deberían reflexionar sobre su continuidad son aquellos que protagonizaron semejante contradicción.

Sería lógico suponer que ante una determinación de esta magnitud tienen ya al reemplazante definido y cerrado. Alguien con el supuesto peso específico para justificar deportiva y políticamente lo resuelto. Desde el club confiaron que el nombre es Miguel Russo. Pero si el presidente Norberto Speciale y el propio entrenador dicen la verdad, hasta anoche no hubo diálogo. Por lo tanto se deduce que el sentido común en Central no es una característica. Por lo que habrá que esperar hasta mañana para que presenten al nuevo DT como se comprometió el presidente auriazul.

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