Policiales
Domingo 31 de Julio de 2016

Lo mataron de tres tiros a 10 días de salir de prisión

Mauricio Pereyra tenía 22 años y salió de la cárcel tras ser absuelto en la causa por un crimen. Estaba en una fiesta y lo fueron a buscar.

La noche del viernes era de fiesta en el barrio conocido como "Zona Cero", en Nuevo Alberdi. Son calles anchas y casas de dos plantas color rosa, todas iguales. En la vivienda que se erige en la esquina de Nicolás Laguna y Cullen Ugarte se festejaba el cumpleaños de Maxi, un chico de 16 años. Y mientras la calle era una suma de gritos, música y motos, una persona se acercó entrada la madrugada hasta Mauricio Pereyra, le preguntó su nombre y le disparó tres veces. Un tiro dio en el cráneo del joven que participaba de la fiesta y fue trasladado al Hospital Eva Perón, donde murió. Pereyra había salido de la cárcel de Coronda hacía 10 días tras ser absuelto en una causa por homicidio.

La Cámara Penal había declarado libre a Pereyra el 10 de julio pasado después de ser condenado en primera instancia como autor del crimen de Jeremías Franco Cisneros, un joven de 18 años que en 2012 recibió dos balazos disparados por motociclistas que pasaron frente a su casa de Nuevo Alberdi, a pocas cuadras de donde la madrugada de ayer mataron a Pereyra.

Al revisar el fallo, los jueces Carina Lurati, Georgina Depetris y Guillermo Llaudet dieron por probado que Pereyra estaba trabajando cuando ocurrió el hecho que le imputaron, pese a la pena de 11 años de prisión dictada por el juez Ismael Manfrin.

Por Facebook. La fiesta del viernes había sido convocada por las redes sociales y todos en la Zona Cero sabían del cumpleaños. "Había autos y motitos por todos lados y la música estaba fuerte. La casa tiene un patio y ahí estaban todos", contó una vecina. "Todos lo sabíamos por Facebook", dijo una adolescente que asistió al evento.

Cerca de las 3 de la mañana de ayer, cuando la fiesta estaba en lo mejor "aunque había muchos pibes drogados", según dijo a La Capital una adolescente que pasó frente a la casa. En esas circunstancias, y según vieron vecinos desde distintas casas, un muchacho con una motito azul se acercó por calle Nicolás Laguna, se bajó y dejó la moto a unos 20 metros de donde se hacía la fiesta. Corrió hasta allí, entró despacio y buscó a Pereyra.

Al enfrentarlo le preguntó su nombre y cuando Pereyra le contestó afirmativamente, el recién llegado sacó un revólver de su cintura y disparó sin más. "Se escucharon tres tiros", dijo otra vecina. Una jovencita que estaba en la fiesta aseguró que "el muchacho que le disparó entró a la fiesta, pero ni ese ni el que se murió son del barrio".

Al responder con su apellido, Pereyra puso la pala sobre su tumba. No hubo más preguntas y el desconocido lo mató sin más. La fiesta se congeló un segundo y después todo fueron corridas y gritos. El matador volvió a su moto y huyó.

Pereyra, en tanto, salió trastabillando de la casa y pese a eso pudo destrabar una moto apoyada en una columna, una Yamaha YBR azul. A ese rodado lo subió un compañero y juntos emprendieron la huida por calle Laguna en busca de ayuda. Pero Pereyra no llegó a recorrer cien metros cuando cayó desde la moto inconciente y ensangrentado. "Llamamos a la ambulancia, pero ni vino" dijo una vecina.

Los amigos fueron a buscar al padre del muchacho, que vive a pocas cuadras y lo trasladaron al Hospital Eva Perón, donde murió. Los pesquisas presuponen que el crimen pudo haber sido por una vieja historia carcelaria o bien por el hecho ligado al crimen por el cual Pereyra fue absuelto. El caso es investigado por la subcomisaría 2ª y el fiscal Luis Schiappa Pietra

El otro crimen. Junto a Pereyra, el otro acusado por el crimen de Cisneros es Rubén Darío Coria, quien había recibido una condena a 15 años y medio de cárcel como autor de homicidio simple y continúa detenido a raíz de otra condena por una causa por portación ilegal de armas.

Cisneros fue ejecutado cerca de las 20 del 23 de marzo de 2012 frente a una casa de Pasaje 1348 al 3000, en Nuevo Alberdi. El joven estaba lustrando una pickup Ford F100 cuando, según la reconstrucción del caso, aparecieron dos hombres en una moto y abrieron fuego. El muchacho recibió dos balazos, lo trasladaron en un auto particular al hospital Alberdi pero se descompensó y falleció antes de llegar.

Para fundamentar el fallo por el que liberaron al joven asesinado ayer, la camarista Carina Luratti sostuvo que el "nombre de Pereyra como posible conductor de la moto desde la que el acompañante disparó a los hermanos Cisneros recién apareció en la declaración que Noel, hermano de Cisneros, hizo el 30 de marzo en la subcomisaría 2ª"; y recordó que los dichos del hermano de la víctima se basaron en testimonios de terceros .

"Asistimos a uno de esos casos —sostuvo la jueza— en los que se construye una realidad desde el rumor. No es posible establecer que se haya visto a Pereyra en el lugar". Por otra parte se pudo comprobar que Pereyra estaba trabajando cuando ocurrió el homicidio de Cisneros.

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