La ciudad
Martes 07 de Junio de 2016

Lo condenan a pagar por atropellar a una jubilada

La justicia condenó a un automovilista a resarcir económicamente a una jubilada de 72 años que atropelló en 2013 cerca de la Terminal de Omnibus.

La justicia condenó a un automovilista a resarcir económicamente a una jubilada de 72 años que atropelló en 2013 cerca de la Terminal de Omnibus. La mujer cruzaba en una esquina por la senda peatonal cuando el vehículo dobló y la embistió. Deberá abonarle 116 mil pesos.

El 28 de junio de 2013 cerca de las 9.30, Ana D., de 72 años, caminaba por Cafferata hacia el norte. Cuando llegó a la intersección con Tucumán, la mujer cruzó a la altura de la senda peatonal. En ese mismo momento, una Renault Kangoo que circulaba por Cafferata hacia el sur dobló en la misma esquina y chocó a la jubilada cuando estaba por llegar a la vereda en enfrente. De acuerdo con un testigo, Ana "dio una vuelta en el aire y cayó".

El automóvil era conducido por Ezequiel R.. El testigo que declaró ante la justicia dijo que apenas ocurrido el siniestro miró el semáforo de Cafferata —por donde venía la Kangoo— y vio que estaba en rojo, aunque no supo precisar si también estaba en rojo cuando el auto dobló. Sin embargo, para las juezas que integran el Juzgado Extracontractual Nº 1 —Mariana Varela, Susana Igarzábal y Paula Sansó—, que el testigo no haya podido dar cuenta de ese dato no le quita responsabilidad al automovilista.

"Si giró con luz roja, violó la prohibición; y si la luz en cambio estaba en rojo para la circulación por calle Tucumán, no fue prudente en advertir el cruce prioritario de un peatón por el lugar habilitado para ello, permitiendo que terminara de efectuar el cruce", reza el fallo. Para las magistradas, "el peatón es el sujeto más vulnerable en las contingencias del tránsito" porque "se enfrenta con la debilidad de su cuerpo a la potencia de los vehículos.

Tras el choque, Ana debió ser hospitalizada con múltiples traumatismos en el cuerpo por el impacto del auto, que le causaron severos dolores porque, además, padece artritis. Además, el golpe de la cabeza contra el pavimento le dejó como secuela cefaleas frecuentes.

En este contexto, la justicia resolvió condenar al automovilista a pagar a la jubilada 70 mil pesos en concepto de incapacidad física, 45 mil pesos por daño moral y mil pesos por gastos médicos; además de las costas del proceso y los intereses acumulados desde el día del accidente.

Por el mismo hecho se había iniciado una causa penal en contra del conductor de la Kangoo en el Juzgado Correccional Nº 2, que no prosperó.

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