Policiales
Jueves 07 de Julio de 2016

Lo acusaban de un crimen, lo condenaron por encubrimiento

Un muchacho de 20 años que estaba imputado del crimen de Raúl Merlo, asesinado de dos balazos seis meses atrás en Villa Gobernador Gálvez, fue excarcelado tras recibir una pena más leve en un procedimiento abreviado. Es que el fiscal del caso determinó que, en la huida de la escena del hecho, el autor material del crimen —apresado e identificado como Leonel Gabriel G.— le pasó el arma con la que ejecutó el homicidio.

Un muchacho de 20 años que estaba imputado del crimen de Raúl Merlo, asesinado de dos balazos seis meses atrás en Villa Gobernador Gálvez, fue excarcelado tras recibir una pena más leve en un procedimiento abreviado. Es que el fiscal del caso determinó que, en la huida de la escena del hecho, el autor material del crimen —apresado e identificado como Leonel Gabriel G.— le pasó el arma con la que ejecutó el homicidio.

Si bien Fernando Nahuel Andino estaba acusado de homicidio, la investigación probó que no gatilló el arma. Por ello fue condenado a tres años de ejecución condicional por encubrimiento agravado y portación ilegal de arma de fuego de uso civil. El procedimiento de juicio abreviado pactado por el fiscal Pablo Pinto y el abogado defensor Guillermo Muratti fue homologado por el juez Juan Carlos Curto.

Dos veces. Raúl Merlo tenía 24 años y había sido baleado dos veces en la misma esquina de Villa Gobernador Gálvez. Cinco años atrás sobrevivió al primer ataque pero el segundo, el 17 de enero pasado, le costó la vida.

Unos pocos testigos dijeron que estaba solo y sentado en el cordón de la vereda cuando dos proyectiles le atravesaron la espalda y el cuello. En un primer momento, la motivación del crimen era poco clara. Los investigadores policiales se limitaron a decir que se trató de "un problema de vieja data" y que el matador estaba identificado por un apodo.

A las 16 del día del hecho Merlo estaba a una cuadra de su casa sentado en el cordón de la vereda, en la esquina de Santiago del Estero y 17 de Octubre, cuando fue alcanzado por dos balazos: uno le ingresó por la espalda y le salió por el pecho mientras que el otro le atravesó el cuello. Murió casi en el acto.

Tras el cruento incidente, quienes lo conocían dijeron que el joven se ganaba unos pesos haciendo changas. "Hace un par de días me cortó el pasto Tenía una bordeadora grande a explosión, pasó ofreciendo su trabajo y lo contratamos", contó Juan José, un vecino.

Acerca de los motivos del homicidio, los pesquisas deslizaron que pudo haberse tratado de un problema de vieja data. Sin embargo, algunos vecinos lo vincularon con una serie de enfrentamientos que se habían desatado en la zona ribereña villagalvense.

La primera vez que Merlo fue baleado estaba en la misma esquina. Fue la noche del 14 de junio de 2011 cuando un hombre y una mujer con un bebé en brazos pasaron en una moto. El conductor detuvo la marcha y gatilló. Pero esa vez Merlo tuvo más suerte: el tiro le perforó el abdomen y fue internado en el Hospital Provincial, pero se recuperó.

Condiciones. Andino no irá a la cárcel porque recibió una condena de ejecución condicional pero el juez Curto le impuso normas de conducta que deberá cumplir. Por ejemplo, no podrá mantener contacto con Leonel G. ni con los familiares del hombre asesinado. Tampoco podrá consumir estupefacientes y abusar de bebidas alcohólicas.

Asimismo, el acuerdo postula que Andino deberá adoptar un oficio o una profesión adecuada a su capacidad y realizar estudios para su capacitación laboral.

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