Edición Impresa
Jueves 17 de Abril de 2008

Llamadas telefónicas

Suena el teléfono en la redacción. Es un señor que ha leído la pregunta que sale en la página 2 de la edición impresa del diario. La pregunta decía: "¿Por qué es tan difícil comunicarse por teléfono con las empresas de servicios, estatales o privadas?". El lector tiene al menos una respuesta y necesita compartirla...

Suena el teléfono en la redacción. Es un señor que ha leído la pregunta que sale en la página 2 de la edición impresa del diario. La pregunta decía: "¿Por qué es tan difícil comunicarse por teléfono con las empresas de servicios, estatales o privadas?". El lector tiene al menos una respuesta y necesita compartirla. No quiere identificarse y no pregunta con quién está hablando, sólo da cuenta de su sencilla explicación sobre tanta desidia. También propone algo. Veamos.

"Los empleados de las empresas de servicios no responden el teléfono porque todos llevan sus celulares al trabajo y prefieren atender sus llamadas particulares", dice. Le pregunto dónde trabaja. Es empleado de una empresa estatal. Allí ve todos los días cómo los teléfonos suenan sin parar y casi nadie les presta atención. El sabe que detrás del llamado hay un cliente que necesita alguna información. Los otros también, pero a ellos no les importa. A él sí, y tiene una estrategia personal que ejecuta sin complejos: levanta el tubo y si no es un reclamo para su sector le da al cliente el número del teléfono móvil del empleado que debería resolver la inquietud.

"Hábil medida", le digo. "A veces incluso he llegado a darle el número de algún gerente", añade él. "Cuando suena el celular todos atienden, porque no imaginan que se trata de un cliente que reclama por el servicio que prestamos".

Agradezco su llamado y vuelvo a comentarle que su estrategia me parece inteligente. "Al menos a usted le importan los clientes", le reconozco y entonces él se anima y va por más. "Hay que prohibir los celulares en el trabajo". No estoy de acuerdo con prohibir el uso del celular, pero no se lo digo. En cambio, me quedo pensando e imagino la situación: un gerente o un empleado de la EPE, de Telecom., de CTI, de Aguas Santafesinas o de cualquier otra empresa u organismo público respondiendo inquietudes de los clientes o usuarios en sus propios teléfonos móviles.

No es mala idea.

Comentarios