Política
Martes 14 de Junio de 2016

Lifschitz: "No me pongan en la lista de sepultureros del Frente Progresista"

Cara a cara, socialistas y radicales sacaron a relucir sus diferencias durante un acto realizado anoche en Santa Fe.

"No me pongan en la lista de sepultureros del Frente Progresista (FPCyS)", avisó anoche el gobernador Miguel Lifschitz. Fue un mensaje explícito y con destinatario específico con el que cerró un catártico encuentro en Santa Fe, durante el cual los socios de la coalición que gestiona la provincia no sólo pusieron en la balanza ocho años y seis meses en la Casa Gris sino que sacaron a relucir cara a cara las diferencias que los separan por su "mirada" distinta de la administración de Mauricio Macri.

A punto de cumplirse (hoy) un año del triunfo electoral que ungió a Lifschitz como tercer gobernador socialista de la bota, funcionarios y dirigentes del oficialismo colmaron la sala del Sindicato de Luz y Fuerza de capital provincial. Al encuentro convocado por la Casa Gris concurrieron los jefes de las agrupaciones políticas que conforman el frente constituido hace 21 años en la provincia y que desplazó del poder en 2007, y luego de un cuarto de siglo, al PJ de la mano de Hermes Binner (una de las ausencias notorias junto al radical Mario Barletta).

Compartieron discursos y estrado, rodeando a Lifschitz, el vicegobernador Carlos Fascendini; el titular de la Cámara baja, Antonio Bonfatti; el intendente santafesino, José Corral (su par rosarina Mónica Fein asistió por inconvenientes familiares); los legisladores Julián Galdeano (UCR), Verónica Benas (Pares), Alicia Gutiérrez (SI) y Gabriel Real (PDP) y Pablo Javkin (Coalición Cívica), Gabriela Sosa (Libres del Sur) y Fabián Peralta (GEN).

El gobernador arrancó un discurso cargado de definiciones políticas apelando a una parábola tribunera. "Aunque no compartimos simpatías por el mismo club, esta noche me siento como (Gerardo) el Tata Martino, quien tiene un gran equipo. Porque acá hay grandes jugadores de la política", graficó.

Al respecto, el socialista enfatizó: "A veces no advertimos que no existen antecedentes de una coalición política, y no meramente electoral, que trascienda incluso en sus diferencias a lo largo 21 años".

Lifschitz, además, fue autocritico al reconocer que no se pudo "trasladar la experiencia santafesina a nivel nacional, pero eso no quiere decir que la Argentina no necesite una alternativa progresista". Y añadió: "Es cuestión de tiempo y, como ocurrió aquí, también el país la tendrá".

"En Santa Fe no hemos recibido un peso que no sea de nuestros propios recursos, aunque eso no significa que no lo vayamos a recibir porque tenemos un dialogo permanente con el gobierno nacional", prosiguió, picante.

También disparó contra las políticas macristas. "Les estamos dando una mano a los tamberos y a los pequeños productores que se han perjudicado con la devaluación y los tarifazos", repasó.

Luego exhortó a la dirigencia frentista: "Hagamos más reuniones, pero no discutamos las cuestiones internas en los medios de comunicación". Al respecto, indicó que "tampoco son un problema insalvable las diferencias" con la Nación.

"No les hagamos el juego a los que quieren pescar en la pecera del FPCyS", instó el socialista, que exclamó con los puños apretados: "No me pongan en la lista de sepultureros del Frente Progresista".

Previamente, Javkin, Gutiérrez, Benas y Real coincidieron en lanzar guiños explícitos al "fortalecimiento" e "institucionalidad" del FPCyS, algo que después subrayaría Fascendini en otro mensaje cifrado a sus correligionarios que juegan con Cambiemos en el orden nacional.

Corral no sólo digirió con cara de poker los mandobles que recibió el radicalismo sino que, con cintura política, hizo notar, como al pasar, las ausencias de Binner y Barletta.

No obstante, admitió que los radicales tienen "una mirada diferente" sobre la gestión macrista, pero les recordó a los socios frentistas: "También hicimos todo lo que estuvo a nuestro alcance para que Lifschitz sea gobernador".

"A los radicales nos gusta mirar el futuro como una posibilidad y no como una amenaza", contraatacó.

Bonfatti, el primero en hablar, optó por fijar su mirada en el horizonte político y, en especial, en Balcarce 50: "Trabajemos con humildad para decirles a los argentinos desde Santa Fe que otro país es posible".

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