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Miércoles 17 de Diciembre de 2008

Libreta de calificaciones

A sólo una semana de hacer públicas sus aspiraciones para ser candidato a gobernador, el intendente Lifschitz se animó el lunes pasado a autocalificar (del 1 al 10) el primer año de su segunda gestión: se puso un 8. También fue generoso con el gobierno de Binner (¡no vaya a ser que se le abra un frente interno en el partido!) al que le otorgó un 8. Y a la hora de evaluar la Presidencia de Cristina Kirchner se lo notó más riguroso: le dio un rasposo 5. Por distintos motivos no fue un buen año ni para el país, ni para la provincia ni para la ciudad, así que más allá de un punto más, uno menos, calificar con más de 6 a alguna de estas tres gestiones sería casi un regalo de Navidad...

A sólo una semana de hacer públicas sus aspiraciones para ser candidato a gobernador, el intendente Lifschitz se animó el lunes pasado a autocalificar (del 1 al 10) el primer año de su segunda gestión: se puso un 8. También fue generoso con el gobierno de Binner (¡no vaya a ser que se le abra un frente interno en el partido!) al que le otorgó un 8. Y a la hora de evaluar la Presidencia de Cristina Kirchner se lo notó más riguroso: le dio un rasposo 5. Por distintos motivos no fue un buen año ni para el país, ni para la provincia ni para la ciudad, así que más allá de un punto más, uno menos, calificar con más de 6 a alguna de estas tres gestiones sería casi un regalo de Navidad.

Y si a alguno de los tres habría que tenerle consideración es a Binner, cuya gestión es la única que en rigor recién cumple un año en el poder, tras 25 años de gobiernos peronistas en Santa Fe. Lifschitz fue reelecto y Cristina Kirchner es la continuidad de la Presidencia de su esposo.

Pero más allá de las especulaciones, LaCapital.com.ar usó como disparador la afirmación de Lifschitz y convocó el martes pasado justamente a los lectores para que califiquen su segunda gestión. No se puede concluir que el resultado de esta votación es representativo de todos los habitantes de Rosario, pero sin duda es un dato para tener en cuenta. En sólo un día sufragaron 4.333 personas, y el resultado fue el siguiente: el 60% le puso entre 1 y 5 puntos (19,4%, 1; 13,8%, 2 y 3; 13,7%, 4; y 13,1%, 5), el 17,2% entre 6 y 7; y sólo el 22,8% lo calificó con un 8, 9 o 10 (15,8%, 8; 4,2%, 9; y 2,8 10).

Desde el punto de vista político, Lifschitz corre con una ventaja respecto de Binner y Cristina Kirchner: en Rosario hoy por hoy no hay ninguna fuerza política, ningún referente opositor, que pueda capitalizar un virtual descontento con su gobierno. Enfrente de Lifschitz, enfrente del socialismo rosarino, no hay nada ni nadie que en la actualidad pueda desafiar su hegemonía en la ciudad. Y eso le da al intendente cierta tranquilidad para encarar este año electoral que está por comenzar. Aunque, por el bien de la ciudad, un poco de autocrítica no le vendría nada mal.

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