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Sábado 17 de Mayo de 2014

Legumbres y maíz tardío, una alianza de alta producción

(Por Inta Oliveros). _ Especialistas de Inta Oliveros y la agencia de Arroyo Seco analizarán las potencialidades de esta siembra combinada.

"Se vuelve a hablar de legumbres, específicamente de la arveja y en algunas zonas hay un altísimo interés por ella, pero hay problemas para hacerse de semillas", expresó la Guía Estratégica para el Agro (GEA) de la Bolsa de Comercio de Rosario en su último informe y es un tema de análisis en la región.

Con la intención de avanzar en el conocimiento de estos cultivos, el Inta Oliveros organiza dos jornadas en las que sus especialistas desarrollarán diversos aspectos sobre legumbres y también sobre maíz.

La primera actividad será el 20 de mayo en la estación experimental de Oliveros y estará dedicada a la siembra de "Maíz tardío: una alternativa que suma".

En tanto, el 9 de junio se realizará en la Bolsa de Comercio, la segunda jornada nacional de legumbres.

El jefe de la agencia de extensión del Inta de Arroyo Seco, Gabriel Prieto, señaló que existe una gran expansión del cultivo de legumbres en la región del sur de Santa Fe y destacó las ventajas en la rotación con maíz de segunda o maíz tardío, tecnología cuya aplicación también está aumentando en las últimas campañas, especialmente por razones climáticas.

Prieto indicó que las exportaciones de arveja de Argentina crecieron notablemente en los últimos diez años, pasando de las 26.000 toneladas en 2006 a más de 127.000 toneladas en 2012. "Este crecimiento estuvo fundamentado por las restricciones comerciales que experimentó el cultivo de trigo, lo que permitió que se expandiera el área de las regiones tradicionales (sudeste de Santa Fe, nordeste y sudeste de Buenos Aires) a otras regiones como oeste de Entre Ríos, centro de Santa Fe y este de Córdoba entre otras".

Lo destacable de este hecho fue que al implementar el cultivo de legumbres (arveja y lenteja), los productores comenzaron a ver los beneficios de incluir estas especies en la secuencia de cultivo. Sobre estos beneficios hay que mencionar en primer lugar que, por tratarse de especies leguminosas constituyen un antecesor fundamental de maíz de segunda, ya que deja los suelos con un balance de nitrógeno muy favorable. Por otro lado, estas legumbres tienen un consumo de agua muy inferior al trigo, básicamente porque su sistema radicular no supera el metro de profundidad, y tienen un ciclo de cultivo de 150-160 días de siembra a cosecha, logrando anticipar la siembra de soja de segunda: 15 a 25 días antes que si se hiciera sobre trigo.

Estos tres aspectos (balance de nitrógeno, consumo de agua y liberación temprana de los lotes) hacen que las legumbres entren a ocupar un nicho específico en las rotaciones de cultivos, no reemplazando a las gramíneas de invierno (trigo, cebada o avena) sino más bien complementándolas. Así, el maíz de segunda sobre legumbres logra obtener a lo largo de la última década rendimientos muy estables en el rango de las 9-10 toneladas por hectárea, mientras que la soja sobre legumbres permite obtener producciones muy similares a las de soja de primera.

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