Policiales
Domingo 23 de Octubre de 2016

Le revocan condena por un crimen porque fue en defensa de su pareja

Le habían dado 8 años de cárcel como coautora de un homicidio, pero la Cámara Penal entendió que fue en legítima defensa de terceros.

Una mujer que había sido condenada a 8 años de prisión efectiva como coautora de un homicidio terminó absuelta de culpa y cargo luego de que la Cámara Penal de Rosario considerara que su conducta se encuadró en una "legítima defensa de terceros". El hecho ocurrió en medio una feroz gresca callejera, cuando la mujer golpeó con una piedra en la cabeza y dejó desvanecido a un hombre que peleaba con su marido, quien en definitiva lo mató de una puñalada y fue hallado culpable del hecho. El asesinato ocurrió en enero de 2011 en un enfrentamiento entre bandas, en Rueda al 3100.

   Gastón Raúl "Charro" Zuvelza fue asesinado de una puñalada en el pecho al quedar en medio de una contienda descomunal ocurrida la noche del 9 de enero de 2011 en el barrio Carlos Casado. El hombre se topó con Marcelo "Nono" Perugorría, un joven de 26 años que por entonces vivía en barrio Las Flores pero que ese día participaba de un cumpleaños en la casa de su abuela, en la cortada Príncipe de Gales al 2900.

   Según relatos de testigos, Perugorría salió a las 3 de la mañana junto a su concubina y un grupo de amigos a buscar bebidas. En el trayecto hubo un cruce de palabras con Zuvelza en la esquina de Vera Mujica y Rueda, donde se generó una batahola descomunal entre varias personas. Hubo trompadas y botellazos. Y en ese revoleo "Charro" quedó malherido, tirado sobre la calle, con la cabeza ensangrentada y un cuchillo incrustado en el abdomen. Su padre lo trasladó al Hospital de Emergencias, donde falleció.

Idas y vueltas. Durante la investigación judicial quedó acreditado que Zuvelza fue asesinado por Perugorría, cuya pareja salió a defenderlo y previamente al crimen le aplicó un piedrazo en la cabeza que dejó inconsciente a la víctima.

   El principal acusado fue condenado primero a 9 años de prisión por el juez Gustavo Salvador, que al expedirse respecto de la responsabilidad de la mujer ponderó que "no se acreditó una intención homicida, sino más bien un intento por defender a su concubino", y la absolvió por la legítima defensa.

   Pero la Fiscalía y la querella no quedaron conformes con ese veredicto y lo apelaron. El año pasado los jueces de la Cámara Penal Otto Crippa García, Georgina Depetris y Carlos Carbone resolvieron elevar la pena a 10 años y 6 meses contra "Nono" Perugorría.

   Para los camaristas, el muchacho actuó con "frialdad", atacando con puntapiés en la cabeza a Suvelza cuando cayó por primera vez, lo que demuestra "saña e intención de daño". Y por "la lesión fatal con arma blanca cuando ya estaba la víctima nuevamente caída".

Con ayuda. Además, los camaristas revirtieron la situación de Elba Alvarez, la pareja del acusado. Entendieron que tuvo una "participación preponderante" en el hecho ya que del resultado de la autopsia, que si bien establece que la muerte se produce por "una hemorragia masiva" por la puñalada, añade que la fractura de cráneo (por el piedrazo) provocó "debilitamiento del organismo, acelerando la pérdida de sangre, restando posibilidades de resistencia orgánica" lo que obró "concausalmente" a la muerte.

   Al revocar el sobreseimiento, indicaron que la mujer participó "voluntariamente" de la pelea, arrojando piedras y puntapiés a la víctima. Entonces volvió a ser juzgada. Y el 28 de agosto de 2015 la jueza de Sentencia María Isabel Mas Varela la condenó a 8 años de prisión efectiva por el delito de homicidio.

   El fallo fue apelado por el abogado Leopoldo Monteil, defensor de la imputada. El profesional discrepó con el valor que se le asignó al testimonio de una mujer testigo del hecho, ya que no fue vista en el lugar por las otras personas declarantes. Cuestionó que ese relato colisionaba con el informe de la autopsia respecto al orden cronológico del golpe en la cabeza y la herida mortal de arma blanca.

   Por su parte, la fiscal Ana Rabín pidió que se confirme la condena. Resaltó la declaración de la testigo como imparcial, y que observó cuando la imputada le daba el ladrillazo en la cabeza a la víctima mientras su pareja lo golpeaba.

La resolución. La controversia quedó bajo la consideración de la Cámara Penal de Rosario cuyo tribunal revisor estuvo conformado por los jueces Tomás Orso, Fernando Vidal y Guillermo Llaudet Maza. "No se llega a apreciar que las pruebas tenidas en cuenta por la magistrada de grado sean suficientes para condenar a Elba Noelia Alvarez", anticipan en los primeros tramos de una resolución que se conoció esta semana.

   Asimismo, los camaristas examinaron si la conducta de la acusada estaba contemplada en lo que se conoce como legitima defensa de terceros (artículo 34 del Código Penal) que se considera bajo dos posibilidades: que exista una primera agresión ilegítima hacia quien se defiende; y la utilización de un medio racional para impedirla o repelerla.

   "La diferencia entre ambos institutos radica en que la legitima defensa que podemos denominar tradicional requiere como tercer presupuesto que no exista provocación por parte del que se defiende, lo cual se relativiza en el caso de darse la legítima defensa de terceros", citan los jueces.

   Y explican que en ese situación la jurisprudencia exige que no haya participado en la provocación el tercero defensor, rol en el que encaja Alvarez al interceder en una pelea que ya se había desatado.

   Los jueces se apoyan en la declaración de testigos, de los cuales surge que "se observa una pelea entre varios, y en particular se ve cuando la víctima le está dando una paliza a Perugorria, ocasión en la que interviene su mujer y le da el piedrazo en la cabeza Suvelza.

   "Luego —describe el fallo— ambos le pegan patadas cuando cae al suelo. Y Perugorria regresa a la casa de su familiar —en busca del arma blanca—, retorna y se tira encima de la víctima, quien queda en tirado con un cuchillo clavado en el pecho.

   En referencia a la racionalidad del medio empleado (piedra) "tema medular en el presente análisis", hablan de dos circunstancias: Alvarez interviene y golpea en la cabeza a Suvelza a raíz de la paliza que le estaban dando a su pareja, y que por su condición de mujer "de físico particularmente chico" no hubiera contado con otra alternativa para detener a una persona que la superaba físicamente.

   Los jueces puntualizan que "no se le puede reprochar penalmente su conducta ante la situación que atravesó, y en la que tuvo que adoptar una decisión en "una fracción de segundos".

   En consecuencia, los magistrados resolvieron absolver a Elba Noelia Alvarez, en por haber actuado en legítima defensa de terceros, figura contemplada en artículo 34 inciso séptimo del Código Penal.


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