Policiales
Martes 22 de Noviembre de 2016

Le pegan un tiro en un robo en el centro

En la madrugada del domingo, Matías P., un muchacho de 18 años, y su novia caminaban por el centro rosarino cuando fueron emboscados por varios hombres que se movilizaban en tres motos.

En la madrugada del domingo, Matías P., un muchacho de 18 años, y su novia caminaban por el centro rosarino cuando fueron emboscados por varios hombres que se movilizaban en tres motos. A punta de pistola, los ladrones le arrebataron la cartera a la joven y, entonces, el joven intentó impedir el atraco, pero uno de los maleantes reaccionó apretando el gatillo del arma que portaba. El muchacho salvó su vida debido a que el proyectil sólo le perforó la piel. Tras el ataque, Matías P. fue derivado al Sanatorio Parque, pero tras la atención médica fue dado de alta.

En tres motos. Una fuente de la policía local señaló que, cerca de las 5 del domingo, Luciano S., de 36 años, estaba cerca de la esquina de Paraguay y Zeballos cuando varias estampidas lo sobresaltaron. Asustado, el hombre levantó la vista y distinguió el paso presuroso de varios hombres en tres motos. En ese momento, el testigo se topó con efectivos de la Policía de Acción Táctica (PAT) y les comentó lo que había ocurrido. Entonces los uniformados se encaminaron a ese cruce y distinguieron a un muchacho herido en la vereda.

Mientras esperaba que una ambulancia del Sies lo trasladara al Sanatorio Parque, el joven les contó a los policías que fue sorprendido por varios hombres que aparecieron en escena cuando caminaba con su pareja por Paraguay y Zeballos. Apenas los motociclistas estuvieron frente a los jóvenes actuaron con rapidez. Encañonaron a la pareja y uno de los ladrones se apoderó de la cartera de la chica.

Varios tiros. A pesar de la superioridad numérica de los maleantes, Matías P. no se amedrentó. Entonces intentó impedir que los malhechores no concretaran el robo. Pero los ladrones no dudaron en actuar con crueldad. Uno de los asaltantes abrió fuego y varios balazos salieron disparados. De milagro, un proyectil solamente perforó el tejido subcutáneo de Matías P.

En el sanatorio Parque los médicos comprobaron que el proyectil quedó alojado en una célula subcutánea, pero no afectó el tejido muscular. Luego de algunas horas de internación, el muchacho fue dado de alta. El cruento incidente ocurrió en jurisdicción de la comisaría 2ª y la investigación quedó a cargo de la fiscal de Flagrancia Noelia Riccardi.

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