Policiales
Jueves 15 de Septiembre de 2016

Le dijeron que le llevaban una encomienda y entraron a robar

Cinco horas después del engañoso atraco sufrido por Elsa en su departamento de 1º de Mayo al 900, otro cuento del tío tuvo lugar en Presidente Roca al 1500, entre Zeballos y Montevideo. En un edificio de la vereda de los impares reside Marta, de 78 años.

Aproximadamente a las 16.15 del martes sonó el portero eléctrico de la vivienda. Cuando Marta contestó, un supuesto empleado de un correo privado le dijo que le traían una encomienda para ella y que debía firmar el remito.

La mujer se dispuso a bajar pero no llegó a tomar el ascensor. Cuando abrió la puerta del departamento se topó con dos hombres que a empujones la metieron adentro de su casa. Los delincuentes maniataron a Marta y comenzaron a revolver su casa.

Así, se hicieron de una notebook, relojes, perfumes y una suma de dinero que la víctima no pudo precisar.

Calcado. El asalto sufrido por Marta llevó a recordar otro muy similar ocurrido un sábado a la tarde, el pasado mes de julio, en un edificio de Córdoba y Corrientes. En esa ocasión una mujer de 71 años también fue abordada por delincuentes que se hicieron pasar por empleados de OCA.

En ese caso, a la mujer le tocaron el timbre y le dijeron que traían una encomienda. La vecina se resistió a buscar el paquete, pero los falsos empleados le plantearon un sinnúmero de inconvenientes que tendría para buscarlo en una sucursal. "Además nosotros ya vinimos hace dos días", le dijeron. Cuando la mujer abrió la puerta de su departamento para bajar por el ascensor, se topó con dos ladrones en el palier. Un tercero había tocado el portero.

A los golpes la metieron en el departamento. La golpearon y la ataron. En un momento uno de los ladrones le planteó a su víctima que tenían que apurarse porque tenía hambre y la víctima se ofreció a hacerle un café con leche con pan. Los ladrones la mantuvieron cautiva durante dos horas y media. Y cuando se fueron le dijeron: "Sabemos todos tus movimientos. Si nos denuncias vamos a matar a tu familia". Y la mujer por miedo no denunció, aunque el hecho trascendió extraoficialmente.

Asimismo, en la misma cuadra donde vive Marta el pasado domingo dos departamentos de un noveno piso fueron blanco de sendos escruches, modalidad delictiva en la que una vivienda es robada cuando sus moradores están ausentes.

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