Educación
Sábado 19 de Noviembre de 2016

Laurita, un viaje de vida y vuelta

Laurita, tiene muchas cosas que hacer, unipersonal de la actriz rosarina Laura Copello que se puso en escena durante septiembre y octubre en el Teatro de La Manzana, y que cuenta con la dirección de Ricardo Arias, es un viaje de vida y vuelta. La obra regresa en 2017.

La protagonista sube a un escenario en penumbras donde la esperan un montón de valijas y bolsos de mano que logrará cargar a duras penas y que luego abrirá ante los ojos de los y las presentes. De allí sacará, cual mago de su galera, un mundo de ilusión y fantasía.

Desfilarán por las tablas el insomnio —representado por una colección de ovejas—, la ciudad, los barrios, el centro, las dos canchas. Los compañeros. Las compañeras. Los maestros, los enfermeros, los abogados, los obreros. Gente, mucha gente. Envueltos en diarios. Con las banderas de fondo.

lau3.jpg


También deambularán el fantasma de Lacán, el amor, los zapatos rojos, la vergüenza, las contradicciones, la risa, el llanto. Mucho llanto.

Los padres, los hermanos, los amigos, las amigas, las migas. Las luces, la oscuridad. La memoria. La justicia. La verdad.

Así como algunos desplegábamos ejércitos de soldaditos en ciudades maquetadas, y otros, jugadores de fútbol en canchas garabateadas, Laurita despliega la vida misma. Entera. Y cumple el sueño de cualquier niño o niña: que todos la miren jugar.

lau1.jpg
lau2.jpg


Sobre el final, con un paisaje fabuloso de luces y sombras sobre las cálidas tablas de la sala de San Juan 1950, y una música tenue de fondo, Laurita abandona el escenario caminando lento y en silencio. Aunque todo el mundo sabe que la obra terminó, pasan unos cuantos minutos en los que nadie se atreve a aplaudir. Y mucho menos a levantarse de sus butacas. Nadie se mueve, todos piensan. Y varios se enjugan las lágrimas. Entonces sí, como si alguien diera la orden, de repente el salón estalla en aplausos. Se aplaude fuerte, y de pie. Y Laurita vuelve y se inclina agradeciendo la ovación. Feliz, por haber hecho jugar, pensar, reír y llorar a sus nuevos amigos y amigas.

lau5.jpg


Comentarios