Policiales
Viernes 24 de Junio de 2016

Las últimas palabras del empleado del galpón

Solamente dos de los cinco juzgados aceptaron pronunciarse antes de oir el fallo. Uno fue Juan José Muga. El otro Mario De Luca, quien llegó al juicio en libertad. Este rosarino de 34 años es empleado del galpón desde el cual salió el auto detenido con los panes de droga. Ante el tribunal tomó el micrófono y posó los ojos en los jueces.

Solamente dos de los cinco juzgados aceptaron pronunciarse antes de oir el fallo. Uno fue Juan José Muga. El otro Mario De Luca, quien llegó al juicio en libertad. Este rosarino de 34 años es empleado del galpón desde el cual salió el auto detenido con los panes de droga. Ante el tribunal tomó el micrófono y posó los ojos en los jueces.

"No tengo nada que ver con todo esto. Me ensuciaron y me dejaron una marca de por vida. Soy un tipo que laburo todos los días en el mismo galpón donde me detuvieron por abrir la puerta. Me conoce todo el barrio. Sigo alquilando en el mismo lugar hace ocho años pese a que, al allanar mi casa, los policías me rompieron dos veces la puerta, porque a los dueños nunca les traje un problema. Tengo una hija de 6 años que necesita de mi y yo necesito criarla. Me creo inocente de todo".

De Luca mostró una carpeta con papeles de un vehículo modelo 1970 que, según adujo, compró para trabajar. Con ademanes sobrios en un cuarto intermedio dijo a este diario suponer que no lo condenarían. "Llevo una pesadilla que dura 3 años y 8 meses. Pero pase lo que pase nada me la sacará de encima".

Los defensores insistirán con la irregularidad de un operativo que los policías iniciaron con un dato que en el juicio no pudieron explicar cómo obtuvieron y con contradicciones flagrantes en el motivo de la detención. La fiscal Adriana Saccone indicó que en el galpón donde trabaja De Luca se encontraron cuatro panes de marihuana. "Los policías entraron a un depósito de 300 metros cuadrados y del primer lugar al que fueron sacaron los paquetes", dijo el acusado.

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