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Sábado 22 de Marzo de 2014

Las tarjetas se afianzan en el menú financiero para el agro

Los plásticos reinan en la compra de insumos. En bienes de capital, los privados buscan captar algo del mercado del Nación.

La tarjeta rural se encarama en 2014 a repetir el éxito de las dos últimas campañas dentro del esquema de financiamiento rural. Así lo reconocieron gerentes de distintos bancos privados, quienes, aún con los productores sin terminar de levantar la cosecha 2013/2014, buscan seducirlos para la próxima con esquemas de financiación todavía a tasas reales negativas. Y aprovechar para ganar un terreno que el Banco Nación deja, al retirar líneas de créditos a tasas subsidiadas.

Los gerentes de los distintos bancos privados consultados por Agroclave señalaron que la tarjeta rural está lejos de alcanzar un techo. Un producto que, aseguraron, también es impulsado por proveedores de insumos, quienes tercerizan riesgos y reducen sus márgenes apostando a ganar volumen.

"El aire que se respira de fin de campaña es bastante positivo, permitirá recomponer algunas zonas como el NOA, que venía de dos campañas malas", señaló Gastón Bordieau, gerente de banca mayorista del Banco Galicia, sustentado en los buenos rindes previstos, el precio internacional de la soja y el diferencial generado con la fuerte devaluación de enero pasado.

Con argumentos de que las variables macro (dólar, precios) se mantendría estables al menos hasta pasado la mitad de año, los bancos y proveedores buscan, de algún modo, que los productores adelanten decisiones de compra para la próxima campaña.

"Nosotros ya empezamos a financiar la campaña 2014/15, porque hay proveedores interesados en desarrollar la próxima campaña", dijo Bordieau.

"La tarjeta agropecuaria continuará siendo el producto estrella, impulsada por la tasa 0 por ciento, que tanto las compañías locales como las corporativas empujaron a muchos productores a pesificar sus comprar y endeudarse con una parte sin interés y el resto, posiblemente, pagando alguna tasa hasta la exigibilidad del pago que es en julio", explicó Ignacio Maiztegui, ejecutivo de negocios agropecuarios del BBVA Francés.

"Esta herramienta (la tarjeta) mejora la ecuación financiera, y la demanda de crédito no puede ser satisfecha sólo por el comercio, por lo que nacen estas alianzas que nos permiten mejorar los volúmenes de venta a todos", añadió.

"La tarjeta es el producto estrella", coincidió Agustín Ibarguren, gerente de agronegocios del ICBC, quien explicó que "después de un enero complicado, con tasas que pegaron un salto muy alto, en febrero seguimos renovando los convenios, que continuarán vigentes para la próxima campaña".

Respecto de los bienes de capital, todos los banqueros del sector privado consultados reconocieron que el freno puesto por el Banco Nación a las líneas subsidiadas les habilitará el campo para desarrollar sus productos. Pero también admitieron que pese al mejor escenario para el agro, los productores pelean grano a grano la tasa de financiación, por lo que se prevé se agudizará la competencia y que no se podrán disparar tanto ya que de lo contrario el chacarero jugará su basa con el grano directamente.

"El Banco Nación financió todo el 2013 a tasas que los bancos privados no lográbamos llegar. En maquinaria agrícola estaban financiando a tasas del 6,5 por ciento/7 por ciento, dado por un subsidio de tasas del Ministerio de Producción. Ahora creo que se nos abre (a la banca privada) una oportunidad para financiar a aquellos productores que tampoco tenían la canilla del Nación", señaló Maiztegui.

"Estamos ofreciendo como novedad que, en lugar de una tasa fija del 17,5 por ciento a 3 años, estiramos el plazo a cinco años. También hicimos acuerdos con fabricantes de maquinaria con la intención de bajar aún más esa tasa. Encontrando una especie de subsidio de parte de esas compañías, logrando tasas del 10 por ciento con algunas empresas de maquinaria", explicó el gerente del BBVA Francés.

Bordieau también resaltó los acuerdos con una larga lista de proveedores para estas líneas de crédito. "La cosecha los está animando a decidir compras que, seguramente una vez superada la cosecha, se dispararán en los próximos 30 a 60 días".

El endeudamiento comercial siempre existió y continuará existiendo. "Creo que los aumentos de los precios y de las tecnologías llevó a que las ofertas de crédito de las cooperativas, acopios y de las empresas también se vean limitados o quieran reducir su nivel de exposición. Frente a esa situación nosotros complementamos el negocio y ayudamos a vender más", Maiztegui.

Ibarguren resaltó que las autoridades chinas del ICBC, que estuvieron en recorriendo Expoagro, tienen la intención de profundizar la relación con el sector. De allí que prevé que continuarán sumando nuevos productos a financiar.

Todos los directivos consultados aseguraron que será un año bueno.

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