Educación
Sábado 18 de Junio de 2016

Las reales razones de los despidos docentes "sin causa" en establecimientos privados

Las principales son acomodos de amigos y discriminación gremial, ideológica, de orientación sexual y de género.

Las principales razones por las que los colegios privados despiden a sus educadores pasan en primer lugar por acomodar a un docente amigo, le siguen motivos de discriminación gremial, ideológica, de orientación sexual y de género. Sin embargo, nunca se explicitan y sólo se cierran en un telegrama de "despido sin causa". En los últimos siete meses fueron echados de sus trabajos ocho docentes de distintos colegios particulares santafesinos. Instituciones que reciben subsidios del Estado y que han destinado —en total— unos tres millones de pesos para pagar esas indemnizaciones. Un proyecto de ley impulsado por el Sadop —ya tiene media sanción en Diputados— busca ponerle fin a estas arbitrariedades, sancionar a las patronales y resguardar el uso que se hace del dinero del Estado provincial. Ahora resta que los senadores lo traten y aprueben.

Durante cinco años Luis Parra trabajó como preceptor en el Colegio Nuestra Señora de Luján de Rosario. Sólo faltó una vez, por razones de salud. El 13 de mayo pasado fue su última jornada en la escuela y el mismo momento en que se enteró que desde hacía dos días lo habían echado. "Nadie me había dicho nada, no había recibido aún el telegrama. Cuando le pregunté al representante legal qué había pasado me respondió que no entendía por qué yo iba a trabajar cuando ni siquiera me corría el seguro", repasa en charla con La Capital.

El colegio de Avenida Perón al 3200 justificó la medida por "reestructuración de personal"; sin embargo, en el sistema de información del Ministerio de Educación figura como "desvinculación sin causa". Cuando a Luis lo echaron, los estudiantes reclamaron públicamente por la arbitrariedad ejercida por la escuela. El profesor asegura que esa movida frenó otros despidos. "Todo es muy arbitrario, por suerte conseguí trabajo", comparte. El colegio le pagó una indemnización con el dinero de las cuotas (que llaman "contribuciones voluntarias") que rondan los 600 pesos mensuales y que abonan los padres. Según el portal de Educación, esta escuela recibe el 100 por ciento de subsidios estatales para pagar los salarios docentes. Su lugar no quedó vacante, "lo ocupó enseguida alguien muy amigo de un sacerdote que ni siquiera tiene título docente".

Los motivos reales

El secretario general de Sadop Rosario, Martín Lucero, señala que las cuestiones de "acomodo" ocupan el primer lugar entre las causas de estos despidos. Por lo general, son expresadas como de "reorganización de personal". Una situación que podría revertirse con concursos docentes y escalafonamiento, y terminar así con los nombramientos a dedo. Las que siguen —en ese orden— son por razones gremiales, por ejemplo cuando los docentes adhieren a medidas de fuerza, se afilian al sindicato o simplemente preguntan por sueldos atrasados. Por motivos ideológicos y de orientación sexual. Y otra relacionada con la maternidad: "Falta mucho", suelen esgrimir las patronales respecto de las maestras que son mamás y deben cuidar a sus hijos pequeños, o que quedan embarazadas.

Ninguna de estas razones son reconocidas por las patronales al sellar los despidos. Aparecen como "sin causa" en los telegramas que llegan sin reconocer historias, logros pedagógicos, vínculos con la comunidad y compromiso con el ideario institucional. Desde hace buen tiempo el Sadop reclama una ley que le ponga freno a los despidos arbitrarios, sancionando con la quita del subsidio del cargo a las escuelas que tomen estas decisiones. Además de velar por un buen destino de los fondos públicos que subvencionan la enseñanza privada en la provincia, nada despreciable en Santa Fe: 4.500 millones de pesos. ¿Por qué el Estado debe subsidiar a estos colegios si disponen de dinero para pagar cuantiosas indemnizaciones para echar porque sí?

"En los últimos siete meses se despidieron 8 docentes santafesinos. Los colegios pagaron en total unos 3 millones de pesos en indemnizaciones"

En 2012 el diputado (PJ) Luis Rubeo presentó el proyecto en cuestión en Diputados, alcanzó media sanción pero luego perdió estado parlamentario por no tratarse a tiempo. Este año la iniciativa volvió a ingresar a la cámara, también de la mano de Rubeo, y a principios de junio consiguió otra vez la aprobación de los diputados santafesinos: 32 votaron a favor y los 10 del PRO se abstuvieron. "Esperamos que los senadores lo traten, nos acompañen y se pronuncien a favor de este proyecto", confió Lucero.

Quedarse con el incentivo

Mariela Marchetti enseñó italiano durante 12 años en la Escuela Giuseppe Garibaldi (Rouillón 2513). La mayor parte de esos años también ofició de coordinadora del departamento de italiano. Una tarea por la que nunca cobró y que entre otras responsabilidades implicaba completar un trámite administrativo anual para que la escuela reciba "una cifra importante en euros" de parte del Consulado Italiano. "Nunca cobré un peso por esa tarea, pero me obligaban a firmar un recibo como que sí la recibía", dice. Tampoco en ese tiempo, con la excusa de "que la escuela estaba en crisis", cobró el incentivo docente.

"El año pasado pedí que me reconocieran al menos tres horas de esa tarea de coordinación, que en plata representaban unos 300 pesos al mes. Me lo negaron, al igual que el incentivo. Además de trabajar en condiciones deplorables, en un edificio con moho en las paredes" y hasta electrificadas, cuenta la profesora, quien decidió negarse a seguir realizando trabajos extras sin cobrarlos. A principio de este año, le reducen las horas de trabajo, no se las indemnizan y no le pagan el aumento salarial logrado en paritarias. El 11 de abril pasado le envían el telegrama de despido, tampoco se entera a tiempo y al llegar a su jornada laboral nadie le dirige la palabra, "hasta se encierran en la dirección" para no dar explicaciones. "Me dio bronca el manejo de la escuela porque si estaban disconformes me lo hubiesen dicho, pero estuve más de diez años entendiendo que la escuela estaba en crisis, mientras la representante legal se iba de paseo a Italia con su familia", dice Mariela.

El telegrama fue también sin esgrimir causas, se le pagó una indemnización aunque la profesora todavía reclama diferencias salariales. Actualmente trabaja en otras escuelas y dice que sólo tiene "palabras de agradecimiento para los padres que la apoyaron", negándose a firmar una petición que hizo circular la escuela, donde se la difamaba como "una mala docente, una persona agresiva".

Paralelamente a este despido, una inspección del Ministerio de Trabajo detectó tremendas irregularidades de infraestructura en la Escuela Garibaldi que terminó en la suspensión de las clases. Y, además, en las audiencias que se sucedieron en Trabajo entre el Sadop Rosario y la patronal apareció en escena el conocido abogado especialista en asesorar a los dueños de los colegios que despiden docentes, Miguel Sedoff, y quien fuera el más firme candidato del PRO para presidir el Ministerio de Educación si Miguel del Sel ganaba la gobernación provincial.

No es todo. En los últimos días, esta escuela presentó ante Trabajo como miembros del comité de Higiene y Seguridad a dos representantes de la patronal, cuando corresponde que uno sea de los trabajadores de la educación. Medida que el Sadop impugnó.

Entre diciembre del año pasado y mayo de este año, se despidieron ocho docentes "sin causa": tres del Colegio La Salle Jobson, uno del Ipei Nº.1291 (del Club Unión) y otro del Don Bosco de Santa Fe; además de los colegios San Francisco Solano, Nuestra Señora de Luján y Giuseppe Garibaldi de Rosario. En total, estas instituciones destinaron tres millones de pesos al pago de indemnizaciones.

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