Obras
Sábado 05 de Noviembre de 2016

Las patas sucias del teatro

"El Imperio de lo frágil", obra teatral del prolífico e inquieto dramaturgo y director Sebastián Villar Rojas, toma por asalto el Museo de Arte Contemporáneo de Rosario (Macro) y la muestra "Rapsodia inconclusa" de Nicola Constantino.

¿Viste alguna vez una obra de teatro adentro de un museo? ¿Viste alguna vez que un museo tome vida a partir de una obra de teatro que lo interviene, invade y problematiza? "El Imperio de lo frágil", obra teatral del prolífico e inquieto dramaturgo y director Sebastián Villar Rojas, toma por asalto el Museo de Arte Contemporáneo de Rosario (Macro) y la muestra "Rapsodia inconclusa" de Nicola Constantino que hoy día está en exposición en dicho Museo.

Tanto se habla del cruce de las artes, que Villar Rojas, tomó al arte y a las demandas de experimentación e innovación en el lenguaje —que se le hacen desde los distintos estamentos del Estado y desde la propia conciencia biempensante del público consumidor de arte— por los cuernos, y cruzó, atravesó, chocó, bailó, resignificó y escandalizó al propio concepto de cruce entre las artes, con todas las de la ley y como corresponde: irrumpiendo con su teatro cabezudo y fantasioso en el reino de las artes plásticas. Y no de cualquier manera, sino como condición sine qua non. La obra reza en su primer didascalia: sólo para presentarse en museos. Tomá mate.

¿Y qué es lo que narra "El Imperio de lo frágil"? La historia de un trío de desesperados, agrandados, ególatras y megalómanos que se disputan todo el espectáculo el trono evanescente de la viveza ideológica. A ver quién pone a la derecha de qué a quién, es el juego peligroso, hilarante y no tan metafóricamente ofídico en el que se trenzan estos tres seres cabalmente contemporáneos que llevan la mensura de genitales mentales hasta un paroxismo exquisito y profundamente agradecible por el público. El espectador es pasionalmente empujado a liberarse de todos sus prejuicios ideológicos y artísticos y lo agradece.

En el medio de esta batalla existencial, Laila, Richard y Doriss, caen, sin remedio, en la trampa del amor. Todas las obras de Villar Rojas en el fondo y de raíz, siempre son grandes historias de amor. Recordemos la extraordinaria "El exterminador de caballos", sólo por poner un ejemplo. Historias de amor bien narradas y con todos los condimentos posibles para atrapar al espectador y volverlo fan de los personajes.

Quienes hacemos arte en esta ciudad debemos ir a ver (y más de una vez) "El Imperio de lo frágil" al Macro, en breve. Debemos ir y tomarnos el tiempo de quedarnos en grupo, luego de la función, rearmando —o al menos intentándolo— nuestro horizonte de buenas intenciones. Las opciones son: del martes 8 al 11 de noviembre, todos los días a las 20. Y jueves y viernes, se agrega una función más a las 22.30.

El Imperio de lo frágil



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