Edición Impresa
Sábado 15 de Agosto de 2009

Las ingenierías salen a buscar nuevos estudiantes

Germán Campero y Marianela Chehem son alumnos avanzados en sus respectivas carreras y tutores de los ingresantes. Cuentan los motivos que los llevaron a elegir las ciencias duras. El próximo miércoles la Facultad de Ingeniería organiza una jornada de difusión de su oferta académica.

Hijo de un padre mecánico, Germán Campero aprendió desde chico el gusto por este oficio. No por casualidad, terminada la escuela secundaria comenzó a estudiar ingeniería mecánica. Marianela Chehem, por su parte, optó por la industrial por cierto gusto por las matemáticas, pero sobre todo por la salida laboral que esta carrera ofrece. Alumnos avanzados en sus respectivas carreras y tutores de los ingresantes, cuentan los motivos que los llevaron a elegir las ciencias duras. El próximo miércoles la Facultad de Ingeniería organiza una jornada de difusión de su oferta académica.

En el secundario a Marianela le gustaba “todo lo que tenía que ver con la matemática”, motivo por el cual decidió anotarse para una carrera que contenga esta materia, pero también que sea lo suficientemente amplia en su salida laboral. La elección en su caso recayó en ingeniería industrial de la Universidad Nacional de Rosario (UNR), un estudio que congrega a más de 1.500 jóvenes oriundos de Rosario y la región. Número que la convierten en la ingeniería más populosa de la facultad.

La opción por esta ingeniería, agrega la joven de 24 años, se sustenta en que “otorga un título que permite adaptarte a cualquier sector de la industria”. Aunque confiesa que en un futuro le gustaría trabajar en una fábrica, “en contacto directo con la línea de producción”.

Históricamente reservado al género masculino, en los últimos años las mujeres comenzaron a hacerse su lugar en las aulas de Ingeniería. Al respecto, un dato interesante es el que señalan desde la institución de Pellegrini al 200: mientras que en 1980 sólo un 12 por ciento del alumnado eran mujeres, este año representan cerca del 24 por ciento.

“En mi carrera hay muchas mujeres, ahí no se nota tanto pero sí cuando vas a buscar trabajo, porque si bien no es una profesión en la que es indistinto ser hombre o mujer, muchos prefieren tener hombres en las fábricas”, apunta Chehem.

Diseño de máquinas

Otro testimonio es el que aporta Germán Campero. Destaca que su elección de estudios —ingeniería mecánica—— pasó sobre todo por su afinidad con las máquinas y su diseño. De su futuro laboral sabe que al principio tendrá que adaptarse “a lo que haya”, pero tiene como meta armar un emprendimiento independiente. Según el boletín estadístico de la UNR, en mecánica ingresaron el año pasado cerca de 170 nuevos alumnos.

“Muchos chicos vienen con la idea de trabajar con autos y motores, y cuando se encuentran con física o matemática se desilusionan y no siguen”, describe Campero. Por eso recomienda que si bien “al principio hay materias como matemática que a algunos les puede parecer pesada, hay que entenderla como base para la práctica que uno hace después”.

Ambos jóvenes son alumnos avanzados de sus carreras. Pero además acompañan desde el servicio de tutorías a los chicos que ingresan a la facultad. “Les decimos sobre todo que piensen más en su proyecto futuro que en alguna materia que les disgusta”, apuntan. Este será uno de los ejes de la muestra de carreras organizada por Ingeniería para la semana que viene (ver aparte), que apunta a reforzar la información y orientación hacia estos estudios de grado.

Definidas como prioritarias para el desarrollo por el Ejecutivo nacional, las ingenierías sufrieron un duro revés en la década pasada, con la destrucción de las industrias y el auge de las empresas de servicios. Situación distinta a la actual, donde pese a la crisis internacional, varias ramas de la producción manifiestan asiduamente la falta de profesionales calificados para consolidar un despegue industrial.

Comentarios