Edición Impresa
Sábado 10 de Mayo de 2014

Las huellas de Pinochet en las aulas chilenas

Además de sus clases de canto lírico, Krystell aprende piano y violín. Toda una mujer orquesta que llegó a la Argentina en 2009, cuando ya en el país se habían derogado las leyes de obediencia debida y punto final que, además de motorizar los juicios a los genocidas, reabrieron la discusión sobre lo que pasó en los años del terrorismo de Estado.

Un escenario que a la joven chilena la lleva a reflexionar sobre por qué hasta ahora la dictadura militar encabezada por Augusto Pinochet (1973-1990) aún es un debate vedado incluso en la escuela. "Antes del golpe a (Salvador) Allende la educación era pública. Pero después se privatizó todo, dejó de ser un derecho y pasó a ser un negocio", afirma.

Pasado silenciado. Dice que pese a los años de democracia ininterrumpida "en la escuela no se habla de Pinochet como un golpe de Estado o dictadura, sino como gobierno militar". Agrega que "en pleno siglo XXI la currícula de las escuelas no habla de lo que sucedió", y que siente "que es muy importante que los estudiantes sepan que hay un pasado para construir un futuro, reconocer cada parte de la historia del país como la tienen acá. Porque acá (en la Argentina) hay mucha política, cosa que me llama la atención y me agrada".

Lamenta también que el dictador chileno se haya muerto en 2006 "sin ser juzgado en Chile". Y considera necesario que el reclamo por memoria y justicia logre madurar en la sociedad chilena, "para que por lo menos en las escuelas los chicos sepan que fue un golpe de Estado y los docentes no tengan miedo de decir que fue un dictador, porque que lo sigan maquillando como un gobierno militar es lo más nefasto que pueden hacer".

Comentarios