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Domingo 21 de Septiembre de 2014

Las hipocresías que desnudó Supergatitas.com

El affaire Supergatitas.com abrió grietas importantes en el Frente Progresista Cívico y Social y en las entrañas del radicalismo.

A una semana del procedimiento judicial que terminó desmantelando una red de prostitución, el escándalo sigue teniendo coletazos políticos. El affaire Supergatitas.com abrió grietas importantes en el Frente Progresista Cívico y Social y en las entrañas del radicalismo.

   El viernes 12 de septiembre, y horas después de que se conociera que el hijo del coordinador de Gabinete de Mónica Fein era uno de los detenidos por facilitar la prostitución, la alianza UCR-PS entró en ebullición.

   El fin de semana pasado se sucedieron frenéticas reuniones entre los máximos referentes de esa unión política a nivel local. David Trigueros, el hijo de Néstor Trigueros, ya era sindicado como el titular de supergatitas.com, un portal en el que mujeres y travestis promocionan sus servicios sexuales, y la presencia de su padre (un veterano dirigente radical) en el gabinete era por demás de incómoda para la administración Fein.

   Entre reproches mutuos, llegó la decisión. La intendenta echó a Trigueros dos días después y anunció que el cargo no sería ocupado por nadie. Esta decisión dejó al desnudo lo que era un secreto a voces: el puesto por el que Trigueros cobraba unos 25 mil pesos mensuales en realidad no tenía más razón de ser que ubicar a un aliado radical.

   Es que el centenario partido de Yrigoyen le proporciona una amplia estructura al PS en cada elección. Hoy la UCR administra la mayoría de los municipios y comunas en los que triunfó el Frente y de los senadores departamentales sólo uno es socialista: Miguel Lifschitz.

   Así, el socialismo se convierte en Rosario en una especie de tren carguero que reparte “chapas” entre sus aliados. ¿Cuántos puestos como el de Trigueros hay en la Municipalidad?

   Pero el ocaso del ex concejal y otrora titular de la Oficina de Defensa del Consumidor también dejó al desnudo viejos rencores de antiguos camaradas.

   Torpeza de la UCR o no, el escándalo que había estallado en el corazón del gabinete de Fein pasó a convertirse en una guerra descarnada entre propios correligionarios radicales. El partido de las boinas blancas tiene tantas facciones internas que los viejos camaradas hoy son acérrimos enemigos y se pelean como si fuesen mujeres despechadas por un gran amor.

   Si hasta un diputado llegó a denunciar que en la oficina de un concejal se hacía el mantenimiento de la página supergatitas. En rigor, esto no debería sorprender. Hay que recordar que cuando la justicialista Luisa Donni era presidenta del Concejo, allá por 2002, tuvo que ordenar que se bloquearan las computadoras de las oficinas de los ediles porque desde allí se ingresaba muy menudo a páginas porno.

   Es que el sexo atrae y esto no es novedad. Hasta la misma Municipalidad desde la que hoy salen voces altisonantes de condena a este tipo de actividades promocionó hace un tiempo el bar La Rosa, el reducto que funcionaba en la zona de la terminal y que se catapultó a la fama por sus shows sexuales en vivo y una escenografía bizarra en donde se distinguía un ataúd a metros de la barra de tragos. El bar del indio Blanco tenía un lugar destacado dentro de la página web del Ente Turístico Rosario.

   Pero como se ve... todo cambia. Desde el viejo amor de radicales hasta los discursos oficiales.

   En esta ciudad se pasó sin miramientos de promocionar La Rosa a cerrar cabarets y saunas con un ritmo frenético. En el affaire supergatitas.com las fuentes judiciales remarcaron que no se estaría ante casos de trata de personas. En los privados trabajaban mujeres mayores de edad, bajo su consentimiento.

   Cuando se cerró el Palacio de Berlusconi pasó lo mismo. Es más, quienes trabajaban allí pidieron formar una cooperativa pero ni siquiera fueron escuchadas en el Concejo.

   En esta provincia la prostitución no es delito, pero cierto discurso progresista se siente más cómodo en su lucha contra los privados que defendiendo el derecho de estas mujeres a trabajar con su cuerpo. Y así, Supergatitas.com (el portal que sin dudas muchos de los que hoy se rasgan las vestiduras han visitado más de una vez) les estalla en el seno del gabinete. Y así, las miserias políticas afloran sin miramientos. No por convicciones, sino por la necesidad de ocupar cargos bien rentados.

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