La ciudad
Viernes 30 de Septiembre de 2016

Las fuerzas federales estarán en once ciudades santafesinas

La ministra Patricia Bullrich presentó el plan de seguridad conjunto en la capital provincial, y luego se trasladó a Rosario

La ministra de Seguridad de la Nación, Patricia Bullrich, anunció ayer en Santa Fe, donde desembarcó antes de llegar a Rosario, que además de en estas dos ciudades, las fuerzas federales se desplegaron en Santo Tomé, Venado Tuerto, Reconquista, Rafaela, Arroyo Seco, Villa Gobernador Gálvez, Funes, Villa Constitución y San Lorenzo.

La ministra llegó a las 8 al aeropuerto de Sauce Viejo y fue recibida, paragua en mano, por el intendente José Corral. Mientras, el gobernador, Miguel Lifschitz, recibía en la Casa Gris a autoridades de Carabineros de Chile que impartirán cursos instructivos a la policía santafesina.

Los tres se reunieron luego en una casona del barrio sur, donde se instaló el comando del Movimiento 4 de Gendarmería. Luego recorrieron Alto Verde —una de las zonas calientes del este capitalino— que desde ayer está saturada de agentes de Prefectura.

"Este despliegue viene a trabajar en conjunto en dos niveles. Por un lado el político estratégico de decisiones y por otro el operativo, conducido y coordinado por el comandante general Claudio Brilloni", precisó Bullrich con claridad meridiana sobre quién manda desde ayer.

Luego se explayó sobre la colaboración entre las fuerzas policiales locales, la Justicia y las autoridades para "lograr revertir los problemas de conflictividad, violencia y homicidio, que han puesto a la comunidad de la provincia de Santa Fe ante una situación de incertidumbre, de miedo, de sentirse desprotegida. Acá hay una decisión de los tres niveles del Estado de proteger al ciudadano", señaló.

Parafraseando al presidente, cuando dio a conocer 24 horas antes que la pobreza supera el 32 por ciento, ayer también Bullrich pidió que el resultado del operativo de seguridad se "mida por los resultados".

Dijo que la provincia tiene estadísticas muy serias en materia de delitos. "Por eso sabemos desde dónde partimos y dónde queremos llegar: que nos midan por esos resultados", indicó.

Limando asperezas. Todo ayer fue armonía, aunque la prensa no le dejó pasar a la ministra sus severas críticas a las autoridades locales por falta de colaboración, lo que dio lugar a un cruce que puso las relaciones entre la provincia y la Nación en un punto de tensión inquietante. Zafó con la habilidad de la experiencia retórica.

"Nosotros hemos tenido discusiones fuertes, pero creímos necesario tener esos debates fuertes. Nos dijimos cosas. El gobierno (provincial) también nos dijo cosas de cómo habían sido, quizás, otros momentos de falta de coordinación; pero decir la verdad permite a todos partir de un punto y eso nos sirvió para elaborar un buen convenio y saber los puntos estratégicos desde los cuales trabajar. Las fuerzas federales están a cargo de los delitos federales. Eso está bien claro en el convenio. No están a cargo de la seguridad de la provincia, que eso es una materia indelegable del gobernador de la provincia. Igualmente, la coordinación y cooperación es fundamental, porque no se entiende el delito federal sino se entiende el delito común. Los niveles del trabajo de coordinación deben ser profundos. La discusión dura nos llevó tener una buena solución y eso es bueno, porque muchas veces las sonrisas o lo políticamente correcto nos lleva a hacer cosas superficiales. Esto no lo es, ustedes verán que es una política de fondo", sentenció.

Regla. Bullrich explicó también cómo se trabajará con la justicia y refirió a algunas de las nuevas leyes a las que atribuye rol importante, como la de flagrancia; pero no se privó de deslizar una advertencia. "La única manera de trabajar en serio contra el delito es que la corrupción sea una excepción y la ética sea la regla; que el Estado esté de un lado en todos sus niveles, porque cuando eso no sucede, el problema se multiplica. Esa va a ser una tarea entre todos. Donde veamos problemas, los haremos públicos y se los diremos a las autoridades provinciales; tendremos controles cruzados, pero la regla es que hay que poner el Estado de un solo lado. Si no, no hay lucha contra el narcotráfico" aseveró.

Por su parte, el intendente santafesino remarcó que en su ciudad existe "por un lado, una situación de robos y arrebatos; y además una ola de violencia en los barrios más vulnerables, asociada también al fenómeno de la pobreza, que no queremos aceptar ni naturalizar, y que tenemos el desafío de combatir".

En esa línea, sostuvo que "es posible bajar los índices de violencia y vivir en una sociedad donde recuperemos la tranquilidad y en la que cada uno pueda desarrollar su proyecto de vida en paz. Ese es el objetivo que tenemos todos y por eso desde la ciudad celebramos y auspiciamos el trabajo conjunto. No importa qué nivel del Estado, lo importante es que quienes tenemos responsabilidades, las fuerzas de seguridad y la justicia, hagan cada uno su parte".

Comentarios