Policiales
Lunes 24 de Octubre de 2016

Las evidencias de una operación "irracional"

Los investigadores sustentaron las acusaciones en torno a esta frustrada estafa en una variada serie de evidencias. La denuncia que realizara el 28 de mayo de 2014 uno de los dueños, Leonardo Marelli, en la que relató la historia originada en el poder que Aymo y Torres fraguaron en nombre suyo y de sus cuatro hermanos, con las firmas falsificadas y errores varios. Otra evidencia es la denuncia de la escribana Liliana Gianonne.

"A criterio de esta Fiscalía —se sostiene en el legajo— la versión del denunciante es esclarecedora en orden a la irracionalidad de la operación dado que es imposible para los usos y costumbres comerciales que un propietario que se ocupa personalmente de su inmueble otorgue poder de venta, sin sujeción a precio o a condición alguna, a alguien que no conoce, que tampoco es agente inmobiliario. Por lo que surge de la denuncia y de las declaraciones pareciera que Marelli, una persona de negocios que está vigente en su giro comercial, pudo ir a firmar un poder pero no a escriturar por sí mismo la venta del que probablemente sea el inmueble más valioso de su patrimonio".

Además de las copias de las denuncias, se incorporaron entrevistas con los protagonistas de la historia quienes admitieron que la suerte fue fundamental para que la compraventa fraudulenta no se concretara. Y también hay registros de conversaciones telefónicas entre Torres y Aymo.

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