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Sábado 26 de Febrero de 2011

Las clases compartidas

Un grupo de chicos de 7º grado habla de cuáles son sus preferencias escolares.

Están en 7º grado y pronto darán su paso al secundario, el nivel que es obligatorio desde 2006 en la Argentina. Aseguran que cuando dejen la escuela extrañarán “a los compañeros”, “las maestras”, pero de ninguna manera llevarse materias. Son chicos de la Escuela Nº 6.389 Federico de la Barra de Uriburu al 2500. El lunes comienzan las clases como los demás chicos y chicas de la provincia.

  No son tan callados como se muestran para la nota. Al menos es lo que intuye la maestra Lucía que acaba de tomarles una prueba de lengua, para recuperar algunos contenidos del área.

  La primera en animarse a hablar es Carolina Luna, de 13 años, que cuenta que si de algo disfruta en el tiempo que pasa en el colegio, eso es “charlar con sus amigas”. ¿Y de qué hablan? “De todo lo que pasa en la escuela”, dice muy segura. Y eso, se sabe, incluye desde lo cotidiano de cada hogar hasta los problemas que deben enfrentar los adolescentes. También —así confiesan— de las clases que comparten.

Qué seguir

  Bruno López, también de 13, repasa mentalmente cuál es su materia preferida. No duda y se inclina por educación física. Entonces agrega que el deporte que más disfruta es “la natación”. “La practico en el centro de distrito municipal”, agrega a su comentario.

  En sus planes está estudiar el secundario en una técnica. Brian Escobar, su compañero de 7º, también quiere aportar su mirada y dice que asistirá a la Media Nº 350, la secundaria que elige la mayoría de los alumnos de la 6.389, por la cercanía.

  La charla se extiende por las materias que cursan en el año. Y una de las nenas presentes expresa en voz alta que si hay algo que no le gusta eso es “la geometría”.

Una de las particularidades que tiene esta escuela de la zona sudoeste de la ciudad es su biblioteca. Que no pasa inadvertida para los chicos que no tienen demora en mencionarla. “Inodoro Pereyra”, dice Judith Sanabria sobre cómo bautizaron a este espacio de lectura. “Para alguna tarea que tenga que hacer la consulto”, cuenta.

  ¿Y qué se llevarán de la primaria cuando terminen el 7º grado? “El recuerdo de mis compañeros, pero no que me llevé a rendir materias”, dice Sol García, Su amiga de banco, Tatiana Foggia, coincide con esta elección y asegura que “no le cambiaría nada a la escuela”. El resto del grupo presente apunta que también va a recordar “muy bien a los profesores”.

  De la charla participan además, Joaquín Quevedo, Ezequiel Piazza y Camila Meier. Algunos de ellos se sumaron a último momento, aunque ninguno quiso perderse la foto final de todo el grupo.

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